
El Gobierno argentino se abstuvo de acompañar una resolución contra las formas contemporáneas de colonialismo, pese a que ese principio constituye uno de los fundamentos históricos del reclamo por Malvinas. La decisión reabre un interrogante político: ¿la recuperación de las islas es una verdadera prioridad nacional o una causa que el oficialismo utiliza para fortalecer su discurso electoral y su relación con Donald Trump?































