
El comienzo de 2026 llegó con un nuevo golpe al bolsillo de los neuquinos: la actualización de impuestos nacionales volvió a empujar hacia arriba el precio de las naftas y el gasoil, consolidando a Neuquén entre las ciudades con combustibles más caros de la Patagonia y sumando presión sobre la economía cotidiana y los costos productivos.














