Una causa de lavado golpea la construcción del Hilton de Rosario

Nacionales 28 de agosto de 2021
Inversores de la megatorre aparecen en investigaciones sobre los circuitos del dinero negro del narcotráfico y el juego clandestino.
Hilton rosario

El anuncio de una millonaria inversión para construir un hotel de lujo de la Hilton en el microcentro de Rosario llenó de optimismo a las autoridades locales luego de un año y medio de pandemia que impactó de lleno en el casco histórico de la ciudad.

Un negocio de esta magnitud era un buen puntapié para llevar adelante un plan más integral con el objetivo de revalorizar la zona.

Por Fabricio Navone - El megaproyecto se divide en dos torres, una destinada al hotel cinco estrellas de 10 pisos con 96 habitaciones, áreas comunes y lobby mientras que la otra tendrá una altura de 61,50 metros de 21 pisos, con departamentos de 1, 2 y 3 dormitorios. Los dos edificios estarán conectados por un paseo peatonal con locales comerciales y gastronómicos, que promete con convertirse en un potente atractivo para el centro.

Hilton causa lavado

El expediente que se tramita en el Concejo Municipal para autorizar las excepciones al Código Urbano que habilite mayores alturas avanza a buen ritmo y podría aprobarse en las próximas sesiones ya que hay consenso en el valor que tendrá una inversión de este tipo en la ciudad.

Oldani: el crimen del financista que tiene en vilo al poder de la ciudad de Santa Fe

Sin embargo, los inversores locales que financiarán y construirán las torres aparecen mencionados en investigaciones sobre lavado de dinero. El proyecto surge de una sociedad entre Argenway, dedicada al turismo e inversiones inmobiliarias y MSR Inversiones y Desarrollo.

En la red de financiamiento ilegal que se adjudica a Hugo Oldani, aparecen mencionados Carlos Ciochetto y Carlos Bacigalupo, dos operadores del Grupo Carey que fueron imputados por el delito de intermediación financiera no autorizada.

La primera forma parte del Grupo Carey, una de las principales casas de cambio de la city rosarina que quedó bajo la lupa de la justicia federal por el caso Oldani, el crimen del empresario santafesino que terminó sacando a la luz una cueva financiera que manejaba abultadas cuentas del establishment de la capital provincial.

Según comentaron a LPO fuentes al tanto de la investigación del fiscal Walter Rodríguez, en la red de financiamiento ilegal que se adjudica a Hugo Oldani, aparecen mencionados Carlos Ciochetto y Carlos Bacigalupo, dos operadores del Grupo Carey que fueron imputados por el delito de intermediación financiera no autorizada.

Los empresarios Garay, Vercesi y Carey, titulares de Cofyrco.Los empresarios Garay, Vercesi y Carey, titulares de Cofyrco.

Además, el asesinato de un barrabrava de Ñuls, en septiembre pasado en Rosario, destapó el vínculo entre el narcomenudeo y algunas casas de cambio ilegal donde las montañas de billetes chicos en pesos que dejan los bunkers de droga se transforman en dólares. El caso generó conmoción en el microcentro rosarino cuando se conocieron los apellidos de los financistas allanados y detenidos, algunos de mucho renombre.

Tal fue el caso del de Patricio Carey, hijo de Eduardo el fundador del grupo que comenzó como bróker en la Bolsa de Comercio de Rosario en 1987 hasta convertirse en la cabeza de una de las principales financieras de la ciudad. Su hijo Patricio fue gerente del grupo hasta el 2017 cuando asume como asesor financiero de la Mutual 29 de Noviembre y con otros dos socios abren Cofyrco, la financiera que operaba a las sombras del Banco Central y donde Coto Medrano, el barra asesinado iba a cambiar plata supuestamente del narco a dólares.

Si bien, por ahora no se encontraron pruebas concluyentes sobre un vínculo entre Cofyrco y el Grupo Carey, más allá de la relación familiar, en la causa que instruye el fiscal Sebastián Narvaja, al frente de la Unidad de Delitos Económicos, todavía quedan por peritar teléfonos que fueron secuestrados y que requieren de procedimientos muy sofisticados y costosos que aguardan la partida presupuestaria de parte del Ministerio Público de la Acusación.

La otra pata del proyecto Hilton es la constructora MSR Inversiones y Desarrollo del arquitecto Gabriel Redolfi que en los últimos años experimentó un crecimiento explosivo con más de 80 edificios construidos en la ciudad. En 2020, año de cuarentena estricta y paralización casi total de la actividad, entregó seis torres.

El otro capítulo de sospechas que disparó el proyecto del Hilton la escribe la constructora MSR Inversiones y Desarrollo del arquitecto Gabriel Redolfi que en los últimos años ha experimentado un crecimiento explosivo con más de 80 edificios construidos en la ciudad. En 2020, año de cuarentena estricta y la paralización casi total a causa de la pandemia, la firma entregó seis torres.

En las últimas semanas, MSR fue noticia porque anunció su desembarco en el coqueto Puerto Norte (el Madero rosarino) para construir 90 mil metros cuadrados en torres de lujo en los lotes donde TGLT iba a desarrollar el proyecto Metra pero desistió en 2018.

Según Redolfi, la clave de su éxito se asienta en la seriedad y prolijidad de la empresa como en las posibilidades de financiamiento que ofrece Renta Real, la división financiera del grupo que ofrece "elevada rentabilidad" y es "producto de la alianza estratégica de MSR Inversiones y Desarrollos con la Asociación Mutual de Escribanos de Rosario", según sostiene la página web.

Precisamente, ese acuerdo con la mutual, del cual Redolfi aparece en calidad de gerenciador, es lo que genera sospechas por su similitud con el esquema por el que se investiga a Patricio Carey, vinculado a la Mutual 29 de Noviembre.

Es que uno de los mecanismos más extendidos en el mundo de las finanzas en negro es la de utilizar mutuales o fundaciones para la captación de ahorros públicos, esos fondos se giran a un fideicomiso y de allí se simula un préstamo a una constructora para realizar el proyecto.

Un esquema similar se admite en la misma página de la Mutual de Escribanos donde explican que las inversiones se "acreditarán en una cuenta de ahorro mutual a término con fines específicos (...) que actúa en carácter de beneficiario de los fideicomisos en garantía mediante los cuales se estructuran las garantías para las inversiones".

Uno de los mecanismos más extendidos en el mundo de las finanzas en negro es la de utilizar mutuales o fundaciones para la captación de ahorros públicos, esos fondos se giran a un fideicomiso y de allí se simula un préstamo a una constructora para realizar el proyecto.

Quien tiene a cargo la administración de los fideicomisos es el abogado Lisandro Hadad, que comparte la titularidad de la Mutual junto a su hermano Lucas y su madre, Gloria Torresi, que tienen el estudio jurídico Torresi & Hadad.

Como sea, la figura de la Mutual les permite eludir el control de la Superintendencia de Entidades Financieras del Banco Central. De hecho, en la constitución de MSR como SA, se aclara que "la sociedad no realizará operaciones comprendidas en la ley de entidades financieras ni aquellas para las cuales se requiera el concurso público".

Sin embargo, fuentes al tanto de las investigaciones afirmaron a LPO que se estudia si esta empresa incursionó en el delito de "intermediación financiera no autorizada". El mismo que se aplicó a Oldani.

LPO

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