El asado en caída libre, la inflación y el salario ponen en peligro el consumo en las mesas argentinas

El consumo de asado continua en caída libre. Cambios en la forma de alimentarse sumado a la pérdida de salarios, claves de este nuevo escenario

ACTUALIDAD 13 de marzo de 2024 Neuquén Noticias Neuquén Noticias
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Los precios de los distintos cortes de carne en la góndola no reaccionan. Así lo destaca el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dado a conocer ayer, en el que se destaca que los valores promedio al consumidor se ubicaron por debajo del Índice General de Precios al Consumidor (IPC), que finalizó en febrero en 13,2%. Pero concentrándose en el corte de carne tradicional de la familia argentina, el asado, el precio promedio final en góndola -en los locales minoristas de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y Gran Buenos Aires (GBA)- se ubicó el mes pasado en 5.970 pesos por kilo, valor 8,2% superior que el consolidado en enero; unos cinco puntos porcentuales por debajo del IPC.

La noticia no deja de ser positiva para el selecto demandante de carne vacuna cuyo salario ha sido pulverizado por la inflación. Pero igual, solo con la baja de precios no alcanza para sostener el consumo de una familia asalariada.

El principal argumento de esta caída de precios en el asado -en términos reales- está dado por la recesión existente. “Aquellos alimentos que tienen un reemplazo más económico como opción de compra, tienden a bajar. Tal es el caso de la carne, la cual cada vez es más difícil de llevar a la mesa de los argentinos”, destacó Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA).

Las estadísticas de mediano plazo avalan estos conceptos. En los últimos doce meses el precio del asado en góndola registró un incremento nominal del 237% contra el 276% que presento el IPC. Esos casi 40 puntos de diferencia se pueden atribuir, casi con exclusividad, a una caída del consumo.

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Pero no solo el precio por kilo del asado esta creciendo por debajo de los niveles de inflación. Tal como se destaca en el gráfico adjunto, la mayor parte de los cortes de carne vacuna sienten esta caída del consumo que se ve reflejado en una baja del valor final del producto en góndola.

El asado en la región

Los precios del asado en las ciudades ubicadas al norte de la Patagonia mantienen una importante diferencia en relación a los valores que se consiguen al norte del río Colorado. De ahí que el contrabando de carne está la orden del día en toda nuestra región, ya que suele ser un negocio muy rentable para aquel que ingresa carne del norte en forma ilegal a los mercados de la Patagonia.

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Sin embargo el diferencial de precios registrado entre uno y otro mercado tocó en febrero los mínimos de los últimos 13 meses. Esto se da fundamentalmente por que el precio promedio del asado en los mercados minoristas de Neuquén y el Alto Valle se mantuvo en febrero sin cambio respecto de enero; en un valor de 9.199 pesos el kilo. Mientras que en CABA y GBA subió en este mismo período 8,2%.

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Pero el dato que tal vez llama más la atención, al margen del congelamiento del precio que sufrió del asado, es que el valor de éste corte ya se encuentra hoy sensiblemente por debajo de otros, como es el caso de la bola de lomo y, en menor medida, la carne picada especial.

“Los diferenciales de precios que se están observando se dan porque el consumidor busca invertir su dinero en un corte que rinda. Hoy un kilo de asado rinde el 50% de carne cuando se le retira el hueso y la grasa. Cualquier pulpa o hasta la carne picada tiene un rendimiento muchísimo mayor; no tienen casi desperdicio”, señaló el analista económico Leonardo Luis Claps del INTA E.E.A Bariloche.

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Claps señala por otra parte que existe una cambio de hábito en el consumidor que claramente está atado a las preferencias sobre los tipos de alimentos y la capacidad de compra existente. “Cada vez vemos con más frecuencia que el asado se está quedando en la góndola. Esto también pasa en el mundo. El asado no es un corte que sea demandado en los mercados internacionales. Es una costumbre netamente regional, enfocada en el mercado argentino, uruguayo y paraguayo”, agregó el economista en otra parte de la conversación.

El especialista mencionó el cambio del consumo hacia alimentos más saludables, dentro de los que no se encuentran los cortes vacunos. Y por otro lado remarcó que muchas familias, en todos estos últimos años, perdieron su poder de compra en forma importante y buscan completar sus dietas con proteínas alternativas más económicas, como puede ser el caso de la carne de cerdo o de pollo.

“Hay cortes de carne en nuestra región que volvieron a revalorizarse. Hoy es un lujo gastar por lo que no rinde, como es el caso del asado”, remarcó Claps sobre el final de la conversación.

LM +P

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