
Una mujer fue sentenciada a pagar casi 8 millones de pesos luego de que su perro agrediera violentamente a una vecina. El fallo sienta un precedente clave al responsabilizar a quien tenía la custodia del animal, pese a que no era su propietaria legal. La justicia destacó la falta de medidas de seguridad como correa y bozal, y remarcó que los dueños o guardianes deben garantizar la convivencia segura en espacios comunes.














