Los que ganan en la crisis. El negocio agropecuario apuntala los ingresos de la familia Perez Companc

Nacionales 09 de junio de 2021
La empresa vinculada a la venta de granos ganó más de $7.100 millones en sólo tres meses y promete repartir hasta $4.800 millones entre sus accionistas.
Molinos agro

Mientras la empresa de consumo masivo de la familia Perez Companc sigue sufriendo las consecuencias de la recesión; la retracción de la demanda interna, las sucesivas devaluaciones y los efectos de la pandemia del Covid-19 en la economía local, su división vinculada a los commodities agropecuarios sostiene una performance mucho más sólida, al punto que logró duplicar su rentabilidad entre enero y marzo pasados, cuando cerró su balance con ganancias por $7.132 millones contra los $3.778 millones del primer trimestre del 2020.

Por Andrés Sanguinetti - Se trata de Molinos Agro, cuyo marco de negocios está relacionado con la industrialización y comercialización de granos y subproductos derivados de la soja y venta de cereales, a diferencia de su sociedad hermana Molinos Río de la Plata que se enfoca en la producción de alimentos y desarrollo de marcas, más que nada para el mercado interno.

Las entidades controlantes del Grupo Molinos Agro son Santa Margarita LLC y la Familia Perez Companc, cuya participación directa en conjunto asciende al 75,01% del capital social y al 75,37% de los votos.

Fue creada por la familia Perez Companc a mediados del 2016 como parte de la reorganización societaria de Molinos Río de la Plata para lo cual se escindieron esas actividades de la compañía alimenticia en julio del 2016. Y desde junio del 2017, cotiza públicamente sus acciones en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

A partir de mantener una política prudente de protección frente al riesgo de liquidez; de lograr una sólida posición financiera y de no haber sido impactada por las consecuencias de las restricciones adoptadas por el Gobierno para combatir el coronavirus, el grupo logró incrementar en un 23% sus ingresos, que alcanzaron los u$s2.500 millones.

En esta performance también jugó la decisión del directorio de Molinos Agro que preside Luis Pérez Companc de tener una mayor participación en el complejo oleaginoso, lo cual le permitió obtener precios más elevados en detrimento de los cereales lo cual, a su vez fue compensado por una leve caída de la comercialización de toneladas, donde el incremento de la molienda de soja no pudo equilibrar la caída del volumen de los cereales que se deben principalmente a cuestiones climáticas que afectaron la campaña de trigo.

Aun así, la ganancia bruta de Molinos Agro alcanzó los u$s90 millones y representó un 3,7% sobre las ventas del ejercicio, marcando una caída de u$s6 millones respecto al ejercicio anterior, en el cual la contribución bruta se ubicó en torno al 4,8% sobre las ventas.

Los datos fueron difundidos por el grupo agropecuario a través de su balance trimestral publicado en la web de la Comisión Nacional de Valores (CNV), y en el que explica que dicha reducción de la ganancia bruta responde a la retracción que sufrieron las ventas durante gran parte del año, que generaron cierta tensión entre la oferta y la demanda, dañando los márgenes de comercialización.

El reporte aclara que debido al desarrollo de las operaciones y actividades comerciales, los resultados del Grupo Molinos Agro están expuestos a la volatilidad de los precios internacionales de cereales, de soja y sus derivados (aceite, harina y pellet de soja).

Recuerda además que, como valor agregado sobre el aceite de soja, participa como un actor importante en el mercado de biocombustibles comercializando biodiesel, a partir de controlar el 33% de Patagonia Bioenergía Holding, cuya planta productora se encuentra ubicada en la localidad santafesina de San Lorenzo.

En consecuencia, los riesgos asociados a los commodities involucran el componente internacional del precio, y el mencionado ajuste al origen argentino.

Como forma de mitigar esos riesgos, el directorio del grupo dispuso límites volumétricos a las posiciones abiertas para cada tipo de producto y subproducto.

También estableció el perfeccionamiento de contratos de compra-venta en mercados a término de granos para minimizar fluctuación en el precio internacional que puedan afectar el margen entre los stocks físicos y los compromisos de compra de materia prima con precio respecto de los compromisos de venta de cereales y subproductos de la soja (aceite, harina y biodiesel), cuyas posiciones se registran asimismo a su valor razonable al cierre de cada ejercicio.

El informe añade datos vinculados a políticas financieras y de mantenimiento de disponibilidades de recursos en efectivo y otros instrumentos financieros líquidos para hacer frente a los vencimientos de préstamos y deudas financieras previstos en los próximos 12 meses.

Solidez financiera

Tras las aclaraciones, en el balance se observa una leve caída del resultado operativo que pasa de u$s56 millones al cierre del ejercicio finalizado el 31 de marzo de 2019 a u$s49 millones de dólares durante el presente ejercicio", destaca el informe.

En cuanto al EBTDA, principal indicador de gestión de la sociedad, alcanzó los u$s111,4 contra los u$s74,9 millones del primer trimestre del 2020, producto de una mejora en la gestión financiera.

Por su parte, la ganancia neta que medida en moneda extranjera fue de u$s76 millones, le representó un incremento de u$s28,8 millones contra la registrada durante el ejercicio anterior.

"La sociedad se caracteriza por una sólida posición financiera, con amplias líneas de crédito, tanto locales como del exterior, tasas de financiación muy competitivas, inventarios de rápida realización y cuentas a cobrar de muy corto plazo", señala el grupo en otro informe, oficializado durante una reunión de su directorio llevada a cabo el 9 de junio pasado para analizar los estados financieros del primer trimestre de este año y definir una millonaria distribución de dividendos entre sus accionistas.

En ese reporte, se informó también que la deuda financiera neta aumentó de u$s132,5 millones en marzo del 2020 a los actuales u$s152,6 debido a las necesidades netas de fondos para financiar el aumento en el capital de trabajo.

De todos modos, el patrimonio neto de Molinos Agro registró un incremento neto del 60% o de u$s51 millones, como consecuencia de la buena performance comercial, operativa y financiera de la sociedad y de la distribución de u$s25,5 millones en dividendos.

A partir de estos números, en dicha reunión el directorio puso a consideración un nuevo reparto de ganancias en efectivo por un importe tal que, ajustado por inflación, resulte en un monto de hasta $4.800 millones y que el excedente se utilice para incrementar la reserva para una futura distribución de utilidades.

 Los resultados de Molinos Agro están expuestos a la volatilidad de los precios internacionales de cereales, soja y derivados
 
"Es política de Molinos Agro decidir el destino de los fondos generados operativamente a la luz de una estrategia conservadora y de prudencia en materia de financiamiento y niveles de deuda", destaca en el informe el presidente de la compañía.

Luis Pérez Companc agrega que dicha política "ha sido fundamental para atravesar con éxito diversas crisis, tanto locales como internacionales y permitió financiar las importantes inversiones realizadas durante los últimos años que contribuyeron a la sustentabilidad y al crecimiento del negocio".

El ejecutivo recuerda también que el directorio de Molinos Agro evalúa las circunstancias imperantes al momento de proponer cursos de acción que podrían consistir en que las utilidades sean destinadas a inversiones para crecer, desarrollo y consolidación de sus negocios a nivel local o ser distribuidos entre los accionistas.

En este sentido, aclara que "la propuesta de destino de resultados acumulados cumple con los mecanismos y requisitos previstos por la Ley General de Sociedades y demás normativa aplicable" y recuerda que la última distribución de dividendos en efectivo fue aprobada por la Asamblea Ordinaria y Extraordinaria de Accionistas de la Sociedad del 6 de julio del 2020.

En cuanto a las perspectivas para las actividades de Molinos Agro, en el paper enviado a la CNV se califican como "alentadoras" y se las fundamenta con datos del Banco Mundial sobre precio de los commodities sostenidos, demanda internacional firme y stocks mundiales ajustados.

"Los altos precios vigentes de los commodities agrícolas generan por el momento una fluida comercialización por parte de los productores, asegurando la respuesta de la agroindustria a la sostenida demanda mundial, que muestra a China como máximo exponente", señalan las conclusiones de Molinos Agro.

La empresa agrega que, a pesar de cosechas locales que se proyectan algo menores a las del ciclo anterior, ingresa a este período "con el mayor stock pendiente de comercialización de la historia local, lo que permite ser optimista, aún con un año electoral".

En resumen, sus ejecutivos consideran que Molinos Agro cuenta con un nivel de activos acorde y un equipo de trabajo altamente capacitado "para transitar un 2021 desafiante, con el foco en la rentabilidad y la eficiencia, y con la mirada puesta en el crecimiento y el largo plazo".

De hecho, los mercados internacionales parecen darle la razón si se tiene en cuenta el resultado que logró con la emisión, en mayo pasado, de Obligaciones Negociables simples (ON), divididas en Clase I y Clase II por un valor nominal conjunto de hasta u$s25 millones y ampliable hasta u$s60 millones.

Recibió y aceptó ofertas para la Clase I de u$s28.4 millones con vencimiento el 18 de mayo del 2023 y una tasa nominal anual de 1,5%; y para la Clase II otros u$s25.3 millones con vencimiento el 18 de mayo de 2024 y una tasa nominal anual de 2,5%.

Iprofesional

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