
Los peces también reconocen a las personas: un hallazgo que desafía la percepción de su inteligencia
NeuquenNews
En el Mediterráneo, un equipo de científicos ha descubierto que los peces silvestres pueden identificar a las personas basándose en señales visuales, como los colores de sus trajes de buceo. Este hallazgo, centrado en dos especies de besugo, cuestiona la idea común de que los peces tienen capacidades cognitivas limitadas.
Durante 12 días de experimentación, la investigadora Katinka Soller entrenó a dos especies de besugo —dorado y ensillado— para que la siguieran mientras nadaba 50 metros. Inicialmente, lo hizo usando un chaleco rojo brillante y alimentándolas al final del trayecto. Con los días, la buceadora comenzó a notar que los mismos peces la seguían a diario, algunos identificables por características físicas únicas, como “Bernie”, con dos escamas plateadas, y “Alfie”, con una marca en la aleta.
En el segundo estudio, otro investigador, Maëlan Tomasek, se unió a Soller vistiendo un traje diferente. Aunque al inicio los peces siguieron a ambos buceadores, pronto distinguieron quién les proporcionaba comida: la preferencia por Soller se volvió notoria a partir del segundo día.
Las pruebas revelaron que la preferencia se basaba principalmente en la percepción visual de los trajes.
Cuando ambos investigadores usaron equipo idéntico, los peces no pudieron diferenciarlos, lo que refuerza la idea de que utilizaban colores y patrones como referencia.
Para confirmar el aprendizaje individual, se centraron en seis peces, de los cuales cuatro mostraron mejoras significativas al elegir al buzo que ofrecía comida. Esta capacidad de reconocer y recordar a individuos humanos evidencia un proceso de prueba y error consciente en estos peces.
Los investigadores destacaron que este comportamiento se asimila al de los animales de compañía. Aunque estudios previos demostraron que peces en cautiverio pueden reconocer rostros humanos, esta es de las primeras evidencias claras en peces silvestres.
Alex Jordan, coautor del estudio, subrayó la importancia de no subestimar la inteligencia de los peces. “Esto demuestra que tenemos concepciones erróneas sobre su cognición”, comentó Tomasek, mientras que Soller añadió que los besugos no actuaban por simple hábito, sino que evaluaban activamente a cada buzo.
El estudio, publicado en Biology Letters, sugiere que esta habilidad podría traducirse en respuesta a la interacción humana frecuente. En ambientes donde los peces asocian a ciertas personas con alimentos, como en áreas de investigación, reconocer individuos puede representar una ventaja alimenticia.
Estos resultados podrían cambiar la forma en que las personas interactúan con la vida marina en actividades como el buceo recreativo y la pesca. “Saber que nos están observando y aprendiendo de nosotros debería hacernos reflexionar sobre cómo nos comportamos en su entorno”, concluyó Tomasek.


Bardas Norte: Katcoff denunció que el oficialismo intentó dejar fuera 27 hectáreas del parque

El Banco Mundial reconoce a Vaca Muerta como caso de mejora en su informe global de flaring 2026

Cuando Argentina alimentó a España: la ayuda que cruzó el Atlántico en los años del hambre

Hidrovía para Vaca Muerta: ¿Qué tan viable es un corredor de 720 km por el Limay y el río Negro?

Movilidad segura y sustentable: Neuquén abre el debate en ciudades intermedias

Tren a Vaca Muerta: el proyecto asegura tener financiamiento y espera una decisión política

La OORS vuelve a Neuquén con un homenaje sinfónico a Charly García

Neuquén debate regalías mineras del 2% y el 3% para incentivar el procesamiento dentro de la provincia


Campaña y movilización contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada

Quintriqueo se mostró con Kicillof y envió una señal hacia 2027: “Tenemos que construir una alternativa”





