
Parastoo Ahmadi fue sentenciada por un tribunal de la ciudad santa de Qom tras haber protagonizado un concierto transmitido por YouTube sin utilizar hijab. La condena incluye castigos físicos, prohibición de ejercer actividades artísticas y restricción para salir del país. El caso reabre el debate sobre los derechos de las mujeres y la libertad de expresión en la República Islámica.















