La petrolera recibió ofertas por unos US$2.200 millones y colocó un bono con cupón del 7,55% y rendimiento efectivo del 7,85%. La operación permitirá refinanciar compromisos con vencimientos en 2027 y 2029, además de fortalecer su caja para sostener el crecimiento en Vaca Muerta. El costo financiero bajó con fuerza frente a la emisión realizada a comienzos de 2024, aunque no constituye la menor tasa de toda la historia de YPF.