El PRO de Neuquén quedó a un paso de la caducidad

La mala gestión de sus conductores -Marcelo Bermúdez, presidente y Leticia Esteves, vice- depositó al PRO de la provincia de Neuquén en lo que bien puede llegar a considerarse el momento más penoso y humillante de su historia. Tanto es así que la Justicia Federal (Electoral) acaba de advertirle que puede perder su personería política, porque no llega al piso de poco menos de 2.200 afiliados.
2019, el comienzo de las fugas
Las ambiciones personales en busca de cargos explican, en partes, este presente que, allá en Buenos Aires, avergüenza a Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta. La debacle comenzó en 2019, cuando el hoy concejal Bermúdez fue candidato a intendente de Neuquén y se estrechó en alianza con los piqueteros de Libres del Sur.
Ahora, rumbo a los comicios del 16 de abril, volvieron a priorizar las ambiciones personales y decidieron encolumnarse detrás de la candidatura a gobernador de Rolando Figueroa, con lo que dejaron al PRO sin candidato propio. El respaldo a Figueroa es con una colectora de candidatos a diputados, que encabeza Esteves (actual legisladora provincial) y en la que está segundo Bermúdez. Aquí también hubo (y hay) fugas de afiliados y simpatizantes.
Todo por un carguito
La preocupación por los cargos y carguitos no les dejó, a estos dos, tiempo para ocuparse del partido que acaba de ser advertido. En efecto, la Justicia Electoral intimó al PRO para que en un plazo improrrogable de 90 días (que comenzó a correr esta semana) complete el número mínimo de afiliados para conservar la personería política. Eso equivale al 4 por mil del sub registro de electores del distrito, porcentaje que según informó la Cámara Nacional Electoral asciende a 2.174 afiliados.
La advertencia fue bajo apercibimiento de iniciar el trámite de caducidad.
Es por esto y por otras pruebas irrefutables de ambiciones personales y desprecio por el partido, que un importante sector del PRO decidió apoyar al candidato a gobernador Pablo Cervi (UCR), quien se mantuvo firme en sus principios y contra quien Bermúdez y Esteves iniciaron acciones para que no pueda usar el sello de Juntos por el Cambio, que ellos mismos despreciaron al despojarse de dignidad y entregar mansamente el partido al armado de Figueroa.