
Vaca Muerta y el empleo: la brecha entre lo que se estudia y lo que realmente demanda la industria
NeuquenNewsVaca Muerta necesita trabajadores, pero la expansión de la actividad no significa que cualquier formación garantice automáticamente el ingreso a la industria. Entre lo que enseñan las instituciones educativas, lo que esperan quienes terminan una carrera y las necesidades concretas de las empresas existe todavía una brecha que obliga a revisar contenidos, acelerar capacitaciones y acercar mucho más a los futuros profesionales al funcionamiento real de los yacimientos y de toda la cadena de valor.
Ese fue uno de los principales ejes planteados por Yanina Guzmán, referente de Alfa Capital Humano, durante su participación en Desafío Energético. Guzmán fue clara al defender la educación formal: “El consejo para todos es estudiar”, sostuvo, y remarcó que cursar una carrera de grado o una tecnicatura continúa siendo una de las mejores decisiones para quienes buscan desarrollarse profesionalmente. Sin embargo, introdujo una advertencia: los tiempos de formación y los tiempos de transformación de la industria no necesariamente avanzan a la misma velocidad.
“Muchos estudiantes terminan de estudiar una carrera universitaria, pero cuando van a trabajar se encuentran con otra realidad y necesitan estar más preparados”, explicó. Por eso consideró necesario que universidades e institutos terciarios acerquen a los estudiantes información más actualizada, contenidos vinculados con la actividad concreta y un conocimiento más directo de las condiciones laborales que encontrarán al ingresar. “Salen de estudiar y van a la industria y se encuentran con otra realidad. Y siempre está esa frase que dice: ‘lo que estudié no me sirvió para nada’”, señaló, aunque volvió a insistir en que la respuesta no es dejar de estudiar sino complementar la formación.
Capacitación corta y específica para achicar la brecha
El problema adquiere mayor importancia frente a las proyecciones de crecimiento de los próximos cuatro o cinco años. Una ingeniería o una licenciatura demandan varios años de cursado, mientras que determinadas necesidades empresarias aparecen en cuestión de meses. Esa diferencia está impulsando un mercado paralelo de especializaciones breves y muy concretas.
Guzmán explicó que Alfa Capital Humano trabaja actualmente con grupos numerosos en capacitaciones específicas y anticipó nuevas propuestas. “Son capacitaciones, especializaciones muy puntuales, que duran dos meses y vamos muy al grano”, describió. En esos cursos participan estudiantes, profesionales recientemente graduados y trabajadores que ya están dentro de la actividad pero necesitan adquirir nuevas competencias para poder crecer.
La capacitación tampoco se limita a quienes buscan ingresar. Guzmán contó que Alfa trabaja con integrantes del sindicato petrolero en formación vinculada con salarios y convenios colectivos. Según explicó, adquirir conocimientos técnicos permite responder mejor a las consultas de los trabajadores y comprender liquidaciones salariales cada vez más complejas. “Hay muchos trabajadores que no entienden su recibo”, señaló, al destacar la importancia de que quienes los representan dispongan de herramientas precisas para explicar cada concepto
No todo es ingeniería: los perfiles que faltan en Vaca Muerta
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue romper con la idea de que las únicas oportunidades laborales de Vaca Muerta se encuentran en los puestos directamente vinculados al pozo. Guzmán reconoció que ingenieros, técnicos, operarios, supervisores y especialistas en seguridad e higiene continúan siendo perfiles muy requeridos, pero recordó que una operación petrolera necesita además una extensa estructura administrativa, logística y de soporte.
“Hay muchos más puestos dentro de la industria que se necesitan”, afirmó. A los trabajos de campo agregó áreas de control, logística, liquidación de salarios, finanzas, relaciones laborales, recursos humanos, contabilidad y contratos. Dentro del segmento más técnico identificó especialmente demanda de operarios, técnicos, supervisores y coordinadores, posiciones donde las empresas suelen buscar personas capaces de comenzar a trabajar con rapidez y con conocimiento previo de la actividad.
Esta última condición introduce una de las contradicciones más conocidas para quienes intentan ingresar: las empresas piden experiencia, pero quien nunca recibió una primera oportunidad difícilmente pueda adquirirla. Guzmán reconoció que el peso relativo del título y la experiencia depende del puesto y de la compañía, aunque aseguró que el conocimiento práctico conserva un valor muy elevado.
“Se valora mucho la experiencia”, sostuvo. Hay trabajadores que no cuentan con una carrera universitaria pero sí con una formación técnica o años de actividad y pueden resultar especialmente atractivos para puestos donde las compañías necesitan incorporar personal en forma inmediata. “A veces no hay tiempo para poder formar una persona. No hay tiempo. Entonces se valora la experiencia de la persona”, explicó.
Inteligencia artificial: “No va a quitar el trabajo, va a potenciar tu perfil”
La transformación tecnológica incorpora ahora una nueva exigencia. Automatización, sistemas de gestión, centros de control e inteligencia artificial empiezan a modificar tareas que hasta hace pocos años tenían procedimientos mucho más tradicionales. Guzmán considera que la relación con estas herramientas será cada vez más relevante, aunque aclaró que su importancia dependerá de la función.
Para puestos de oficina, análisis, control o gestión, manejar herramientas digitales puede convertirse en una ventaja concreta frente a otro postulante. Su definición sobre la inteligencia artificial fue directa: “Hoy a veces dicen que la IA va a quitar el trabajo. No, no va a quitar el trabajo”. Para Guzmán, el trabajador que incorpore esa herramienta podrá aumentar su eficiencia y mejorar su posicionamiento profesional: “Vas a potenciar tu perfil”.
El ejemplo que utilizó es sencillo: una persona capaz de demostrar durante una entrevista que con una herramienta tecnológica puede completar en diez o quince minutos una tarea que antes demandaba una hora está mostrando una capacidad adicional. No todos los oficios requieren el mismo nivel digital —un soldador o determinados puestos de piping tienen otras prioridades—, pero para salas de control, administración, recursos humanos, seguridad, ventas y análisis la tecnología comienza a convertirse en una competencia transversal.
“El momento de aprender es ahora, porque esto continúa avanzando. Hoy aprendiste algo y mañana ya cambió”, advirtió. Alfa terminó recientemente una capacitación en inteligencia artificial en la que participaron alrededor de 48 personas de áreas muy diferentes, un dato que muestra hasta qué punto estas herramientas están dejando de estar circunscriptas al sector tecnológico.
Logística, liderazgo y recursos humanos entre las áreas con proyección
Consultada sobre qué debería estudiar hoy una persona pensando en las oportunidades que pueden aparecer durante los próximos años, Guzmán puso especial énfasis en logística. “La logística es clave dentro de la cadena de valor de Vaca Muerta”, sostuvo. La explicación está en la propia dimensión de la operación: cada insumo, equipo, repuesto y trabajador debe llegar a tiempo a instalaciones alejadas y dentro de una actividad donde una demora puede trasladarse inmediatamente a costos operativos.
“Todo tiene que llegar al yacimiento. Entonces hoy la logística, para mí, es una posición que se va a necesitar mucho, que sean personas que sepan”, explicó. Junto con esa especialidad mencionó perfiles técnicos y operativos vinculados con comisionado y precomisionado, supervisión y coordinación, además de diferentes áreas de recursos humanos.
Dentro de recursos humanos incluyó búsqueda de talento, liquidación de salarios, relaciones laborales, formación, capacitación y control documental. También puso atención sobre los puestos de liderazgo, porque dirigir equipos dentro de la industria petrolera exige algo más que conocimiento técnico. “Para estos puestos más de liderazgo también se necesitan cumplir ciertas habilidades, porque tiene que llevar un equipo de trabajo”, señaló.
El riesgo de llegar a Neuquén pensando que el trabajo está asegurado
Otro dato que surge de la experiencia cotidiana de Alfa Capital Humano es la cantidad de consultas provenientes de otras provincias. Guzmán relató que reciben mensajes de personas de Entre Ríos, Catamarca, San Juan, provincias del norte y Buenos Aires que proyectan trasladarse a Neuquén esperando encontrar una oportunidad laboral.
La respuesta de la consultora es explicar la situación antes de que esas personas tomen una decisión. “Hay gente que nos dice que quiere ir para Neuquén. ¿Ustedes pueden ayudarme?”, contó. Desde Alfa intentan advertirles que deben llegar preparados y que instalarse en la provincia no supone conseguir automáticamente un empleo. “La gente está desesperada por venir para Neuquén”, señaló.
La consultora posee actualmente una base de más de 1.600 personas que participan en procesos de capacitación y formación y trabaja además con empresas que buscan determinados perfiles. Guzmán puso especial énfasis en una realidad que muchas veces queda detrás de los grandes anuncios de empleo: “Hoy tenemos muchos neuquinos que no pueden entrar en la industria”. También existen profesionales de otras provincias con formación y experiencia que podrían incorporarse, pero necesitan orientación para adaptar su perfil a las exigencias concretas de las compañías.
Capacitarse también implica saber mostrar lo aprendido
La última parte de esa preparación ocurre cuando llega el momento de buscar efectivamente el empleo. Alfa prevé lanzar en noviembre un programa gratuito denominado Elevate, orientado precisamente a acompañar a quienes tienen formación pero encuentran dificultades para transformar esos conocimientos en una oportunidad laboral.
Guzmán describió una pregunta frecuente después de cada capacitación: “Ahora que me capacité, ¿cómo lo agrego a mi currículum? ¿Cómo vendo esto en una entrevista?”. Su respuesta introduce un aspecto que suele quedar relegado frente a los títulos y certificados: la capacidad de comunicar el propio conocimiento.
“Después que invertiste en capacitarte, en formación, en estudiar, ahora eso tiene que ser vendido. Tiene que ser monetizado. ¿Cómo? En que me contraten”, explicó. Para Guzmán, preparar un currículum, afrontar una entrevista y saber explicar qué valor puede aportar una persona a la empresa también forman parte del proceso de inserción laboral.
La conclusión que deja la entrevista es que Vaca Muerta seguirá demandando trabajadores, pero el crecimiento de la actividad no elimina las barreras de ingreso. Al contrario: a medida que la industria se vuelve más eficiente, tecnológica y especializada, eleva también sus exigencias. El título continúa siendo importante, la experiencia mantiene un enorme valor y la capacitación permanente empieza a convertirse en el puente entre ambos mundos.
La pregunta ya no es solamente cuántos puestos de trabajo puede generar Vaca Muerta. También es si el sistema educativo, las instituciones de formación, las empresas y los propios trabajadores podrán moverse con suficiente velocidad para cubrir una demanda que cambia mientras se está formando a las personas que deberán ocuparla.


Mercados y Finanzas: Milei aseguró que cuenta con US$ 125.000 millones para hacer frente a una corrida cambiaria




Estado de rutas y pasos internacionales en Neuquén: alerta por lluvias y portación obligatoria de cadenas

La apuesta de Bausili con el oro del BCRA terminó con pérdidas superiores a USD 1.000 millones

Fin de semana largo: cómo funcionarán los servicios municipales el lunes 12 de octubre en Neuquén

Tragedia en Santiago de Chile: un voraz aluvión dejó al menos seis muertos y causó graves destrozos


Incertidumbre por la gira sudamericana: operan al papa León XIV a un mes de su llegada a la Argentina

Julieta Ocampo rechazó la reforma de la Zona Fría y criticó el voto de los senadores neuquinos





