Trabajadoras textiles de Neuquén arrancaron el 8M con una volanteada sobre en Ruta Provincial 7

Desde  primera hora de la mañana, sobre Ruta Provincial 7 en el Parque Industrial, realizaron una volanteada contra el ajuste del gobierno nacional y provincial y en defensa de las gestiones obreras

ACTUALIDAD08/03/2024Neuquén NoticiasNeuquén Noticias
1c0df989-0d84-4dda-9f88-847ae5cdc621

Las obreras textiles de Neuquén junto a la agrupación de mujeres Pan y Rosas y otras organizaciones arrancaron el Día Internacional de la Mujer con una volanteada sobre la Ruta 7 en el Parque Industrial  en defensa de las gestiones obreras.
 
Desde  primera hora de la mañana, sobre Ruta Provincial 7 en el Parque Industrial, realizaron una volanteada contra el ajuste del gobierno nacional y provincial y en defensa de las gestiones obreras.  Junto con un volante entregaron golosinas y una cinta violeta a las mujeres que pasaban.  

“Empezamos este día de lucha en la ruta, informando a la comunidad sobre la situación que atravesamos las mujeres trabajadoras y las gestiones obreras afectadas especialmente por el plan motosierra del presidente Javier Milei y el gobernador Rolando Figueroa”, explicó la referenta de la Cooperativa Traful Newen, Marina Catilao. 

La obrera textil reflexionó sobre el significado de este 8 de marzo: “Las mujeres y diversidades sexuales conquistamos  todos nuestros derechos con la lucha, con el paro y movilización, en las calles y en las rutas. Por eso salimos como lo hicieron a lo largo de la historia las mujeres trabajadoras porque somos nosotras las que sufrimos la violencia machista, las primeras que sufrimos las consecuencias del ajuste y los despidos de los patrones y los gobiernos. Somos nosotras y nuestras hijas las que morimos por femicidios o somos víctimas de las redes de trata”.

Te puede interesar
Lo más visto
ChatGPT Image 31 ene 2026, 10_10_19

El uso sistemático del poder duro por parte de Estados Unidos contra Cuba y sus vecinos

NeuquenNews
INTERNACIONALES31/01/2026

En los albores de 2026, la política exterior de los Estados Unidos vuelve a exhibir con crudeza lo que muchos analistas han venido advirtiendo: cuando Washington percibe (o decide percibir) una región, un país o un gobierno como un obstáculo a sus intereses estratégicos —energéticos, geopolíticos o comerciales—, recurre sin vacilación a un arsenal de instrumentos coercitivos que deforman el orden internacional y socavan las bases del derecho multilateral.