La memoria no es un simple depósito de datos, como un disco duro. Es una reconstrucción activa y dinámica que se moldea con emociones, contexto y hábitos diarios. Mientras algunos parecen tener una "memoria fotográfica" impecable, otros luchan por recordar dónde dejaron las llaves. ¿Qué explica estas diferencias? La ciencia ofrece respuestas fascinantes y herramientas para mejorarla.