La producción metalúrgica volvió a retroceder durante agosto y acumuló una contracción del 5,6% en los primeros ocho meses de 2026. La capacidad instalada descendió al 39,6%, el empleo cayó 2,5% y la recesión también alcanzó a los proveedores del petróleo, el gas y la minería, una señal de advertencia para la cadena industrial vinculada con Vaca Muerta.