En sólo seis meses, 13.147 personas provenientes de otras provincias cambiaron su domicilio hacia Neuquén. El fenómeno confirma el poder de atracción de una economía movilizada por Vaca Muerta, pero también exhibe la otra cara del crecimiento: más viviendas, escuelas, hospitales, rutas, agua, energía y servicios. El propio gobierno provincial calcula en US$4.000 millones el déficit de infraestructura que deberá enfrentar hacia 2030.