
1884: El nacimiento oficial del Territorio Nacional del Neuquén
NeuquenNewsCinco años después de la Conquista del Desierto, el Estado argentino formalizó jurídicamente la incorporación de la Patagonia. El 16 de octubre de 1884, mediante la Ley N° 1532, el Congreso Nacional creó los Territorios Nacionales de la Patagonia, dando nacimiento oficial al Territorio del Neuquén con los límites que reconocemos hoy. Comenzaba así la historia institucional de una región que tardaría más de siete décadas más en convertirse en provincia.
La estructura jurídica de un Territorio Nacional
Los Territorios Nacionales eran entidades administrativas completamente dependientes del gobierno federal en Buenos Aires. Sus habitantes no podían votar para presidente ni elegir senadores nacionales. El gobernador era designado desde la capital, sin ninguna participación de los pobladores locales. Para poder elegir intendentes, los municipios necesitaban al menos 1.000 habitantes. Las ciudades con más de 30.000 habitantes tenían derecho a elegir un delegado sin voz ni voto al Congreso Nacional. Esta condición de 'ciudadanos de segunda' —que en el caso de Neuquén se prolongó durante 71 años— fue uno de los principales motores que impulsaron la lucha por la provincialización.
En 1882, la gran gobernación de la Patagonia ya había sido dividida en dos: La Pampa y La Patagonia. Dos años después, la Ley 1532 reestructuró la región dando origen a los límites del actual Neuquén. El coronel Manuel José Olascoaga fue designado primer gobernador del Territorio. Militar de carrera y protagonista de la Conquista del Desierto, Olascoaga era también un intelectual curioso: publicó trabajos sobre geografía patagónica y fue quien llevó el diario de la campaña de Roca.
Chos Malal, la primera capital
El 4 de agosto de 1887, Olascoaga fundó la primera capital formal del territorio: Chos Malal, en el norte provincial, a orillas del río Agrio, a partir del fortín 'IV División'. La elección de Chos Malal no fue casual: estaba en el corazón del área más densamente poblada del territorio en ese momento, cerca de las rutas ganaderas que unían Chile con el litoral pampeano y en una zona con agua y pastos para el ganado. La nueva capital tenía hospital, escuela, correo, juzgado y una guarnición militar.
En 1883, el V Regimiento de Caballería de Línea había establecido un fortín que daría lugar a Junín de los Andes, considerada la primera fundación en territorio neuquino. En 1898 se fundó San Martín de los Andes, integrando definitivamente la región cordillerana a la república. Pero durante todo el siglo XIX, la vida del territorio giraba en torno a Chos Malal y a la ganadería trashumante que conectaba ambos lados de la cordillera.
La organización departamental
Por Decreto del 19 de mayo de 1904, el territorio fue dividido en 12 departamentos. En 1915, se reorganizó políticamente en 16 departamentos: Aluminé, Añelo, Catán Lil, Collón Curá, Confluencia, Chos Malal, Huiliches, Lácar, Loncopué, Los Lagos, Minas, Ñorquín, Pehuenches, Picunches, Picún Leufú y Zapala. Esta estructura departamental, con algunas modificaciones, persiste hasta hoy y refleja la geografía de una provincia enormemente diversa: desde los bosques andinos del sur hasta la estepa patagónica del centro y el valle del Río Negro en el este.
La vida en el territorio no era sencilla. Las comunicaciones eran precarias, los caminos intransitables en invierno, y la dependencia del gobierno central hacía que cada necesidad —una escuela, un puente, un hospital— requiriera tramitaciones interminables con Buenos Aires. La Patagonia era, para la elite porteña, un territorio lejano y exótico, útil solo para la ganadería extensiva y la producción de lana. Esa visión periférica tardaría décadas en cambiar, y lo haría gracias a un acontecimiento que nadie anticipaba: el descubrimiento del petróleo.
La consolidación del poblamiento
Las primeras décadas del siglo XX vieron llegar a Neuquén una diversidad de inmigrantes que le darían a la provincia su fisonomía actual. Chilenos que cruzaban la cordillera en busca de tierras y trabajo; españoles, italianos y árabes que llegaban a través del ferrocarril; troperos y comerciantes que se instalaban en los cruces de caminos. La investigadora Orietta Favaro, de la Universidad Nacional del Comahue, documentó cómo la comunidad libanesa y siria llegó a tener un papel central en el comercio y la política neuquina en las primeras décadas del siglo XX. Esta diversidad cultural —mapuche, criolla, inmigrante europea y árabe— es uno de los rasgos distintivos de la identidad neuquina hasta hoy.
Fuentes consultadas: Museo Roca – Instituto de Investigaciones Históricas. Wikipedia, 'Provincia del Neuquén'. ViajArg.com. Historiapolitica.com, 'El MPN y los partidos provinciales'. Orietta Favaro, 'Entre territorio y provincia. Libaneses y sirios, comercio y política en el Neuquén', 1999.


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