
Domingo de integración emocional, calma consciente y esperanza silenciosa. El domingo 1 de febrero de 2026 se vive como un día de síntesis interior. No empuja, no exige, no acelera: acompaña. La energía invita a integrar lo vivido, a aceptar procesos internos sin apuro y a reconocer que no todo necesita resolución inmediata.












