El presidente Javier Milei volvió a utilizar un escenario internacional para marcar sus diferencias ideológicas con la izquierda y la socialdemocracia europea. Durante su intervención ante el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana, reunida en Madrid, equiparó al socialismo con el fascismo y cuestionó las agendas progresistas que, según afirmó, avanzan en Europa. Aunque evitó mencionar directamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sus definiciones dejaron en evidencia un nuevo contrapunto con el oficialismo del país anfitrión.


















