
Un videojuego argentino invita a descubrir cómo trabajan los científicos ambientales
NeuquenNews¿Cómo es el trabajo de una persona que investiga los ecosistemas y los recursos naturales? En lugar de explicarlo solamente con textos, un equipo científico argentino decidió convertir parte de esa experiencia en un videojuego.
El Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional del Sur (UNS), desarrolló “EL CERZOS, un juego de científicos”, una propuesta educativa que permite recorrer de manera lúdica algunas de las etapas y desafíos que forman parte de una carrera científica.
El juego fue creado por Cristian Gallo, doctor en Ciencias de la Computación y profesional del CERZOS, junto con aportes de los diferentes equipos de investigación del instituto.
La iniciativa forma parte de la Semana de la Ciencia y la Tecnología que se desarrolla en Bahía Blanca del 5 al 16 de octubre.
De recolectar muestras a publicar investigaciones
La aventura comienza con una situación particular: el jugador se inscribe en un doctorado en el CERZOS.
A partir de ese momento debe avanzar por diferentes escenarios, realizar trabajo de campo, recolectar muestras y conseguir los recursos necesarios para continuar con su investigación.
En el recorrido aparecen elementos relacionados con investigaciones reales que desarrolla el instituto, como ecosistemas de pastizal, tarántulas autóctonas y hongos fitopatógenos vinculados con plantas silvestres y cultivos.
Pero juntar muestras no alcanza para avanzar.
El jugador también debe consultar información, responder preguntas y producir trabajos científicos. Cada publicación permite progresar dentro de una representación simplificada de la Carrera del Investigador Científico del CONICET.
De esta manera, el videojuego busca mostrar que detrás de una investigación existe mucho más que el trabajo dentro de un laboratorio: hay que salir al territorio, estudiar organismos y ambientes, analizar información, conseguir recursos y comunicar los resultados.
Jugar, leer y aprender
Uno de los aspectos particulares de la propuesta es que el videojuego está acompañado por una guía educativa interactiva.
Allí se puede encontrar información sobre organismos, microorganismos, plantas, hongos, suelos y otros temas relacionados con las investigaciones realizadas en el CERZOS.
La guía no funciona solamente como material complementario. La información que contiene es necesaria para responder preguntas dentro del propio juego.
Así, para avanzar no alcanza únicamente con superar obstáculos: también hay que investigar y aprender.
Según explicó Gallo al CONICET Bahía Blanca, el objetivo fue evitar que los jugadores simplemente atravesaran los niveles sin involucrarse con los contenidos científicos.
Ciencia ambiental detrás de la pantalla
Aunque el videojuego utiliza personajes y escenarios ficticios y no pretende reproducir de manera exacta una carrera científica, buena parte de su contenido está inspirado en las áreas de investigación del CERZOS.
El centro trabaja desde Bahía Blanca en el estudio y manejo sustentable de los recursos naturales de las regiones semiáridas de Argentina.
Entre sus líneas de investigación aparecen la ecología y restauración de pastizales naturales, conservación de biodiversidad, suelos, plantas y ambiente, micología, producción agropecuaria y aprovechamiento de residuos agroindustriales.
El vínculo ambiental del videojuego surge precisamente de allí: los objetos, especies y ambientes que aparecen durante la experiencia permiten acercarse a problemas que científicos argentinos investigan en el mundo real.
Inteligencia artificial para desarrollar el juego
La tecnología también estuvo presente durante el proceso de creación.
Para desarrollar “EL CERZOS” se utilizaron herramientas gratuitas de inteligencia artificial, combinadas con recursos digitales, contenidos científicos aportados por los grupos de investigación y mecánicas propias de los videojuegos.
En este caso, la IA no constituye el contenido central de la propuesta sino una de las herramientas empleadas para construir una nueva forma de comunicación científica.
El resultado muestra otro posible uso de estas tecnologías: facilitar la creación de experiencias educativas capaces de acercar investigaciones complejas a públicos que quizás nunca tuvieron contacto directo con un laboratorio o un centro científico.
Cuando divulgar ciencia también significa jugar
El videojuego se suma a una tendencia creciente dentro de la divulgación científica: buscar formatos que permitan que las personas no sean solamente receptoras de información, sino que puedan interactuar con ella.
En “EL CERZOS”, esa interacción implica recorrer ambientes, recolectar muestras, buscar información y tomar algunas de las decisiones que forman parte —de manera mucho más compleja en la realidad— del trabajo científico.
La propuesta puede jugarse gratuitamente desde un navegador web y cuenta además con acceso a su guía educativa.
Una manera diferente de acercarse a la ciencia argentina y descubrir que, detrás del estudio de un pastizal, un hongo, una araña o un puñado de suelo, puede esconderse una pregunta que todavía espera respuesta.
Fuente principal: CONICET


Sumate al Gran Día Mundial de Observación de Aves en el Parque Nacional Lanín

La calidad del aire en Neuquén registró picos puntuales de contaminación durante septiembre


Alerta amarilla en Neuquén: piden extremar precauciones en rutas provinciales y pasos fronterizos

Abren la inscripción para la segunda charla sobre la enseñanza de la Matemática en Nivel Primario

Capacitación en Tecnología: Provincia y Cisco Networking Academy capacitaron en IA y lanzaron la segunda edición de cursos gratuitos

Aluminé se prepara para celebrar su 111° aniversario con una variada agenda cultural, gastronómica y musical



Alerta meteorológica en Neuquén: advierten por tormentas fuertes, granizo y ráfagas en gran parte de la provincia






