Ayer cerró A La Mesa. Y antes de que el Muelle Turístico vuelva a su ritmo habitual, la Municipalidad de Villa Pehuenia-Moquehue quiere decirles gracias a cada uno de los que estuvieron.
Durante dos jornadas, la localidad tuvo su propia feria de emprendedores, arte y gastronomía. Veinticinco puestos con producción local, sabores de autor, objetos hechos a mano y todo lo que la aldea de montaña más linda tiene para ofrecer. Y fueron ellos quienes lo hicieron posible.
Del lado de los sabores y las bebidas estuvieron Drumlin, cervecería artesanal; Don Juan, comidas al paso; El Costurero & Mandra, destilados, licores y productos regionales; Fauna, cerveza, gin y vermut artesanal; Humo del Arce, hamburguesería; Las Parrillas, chacra orgánica; Pal Mate, pastelería artesanal; Rucache, especialidades en truchas; Rucafe, confitería y helados; Sentido, casa de té, pastelería y snacks; Te Quiero Sur, blends de té y cerámica; y Wapi, crepes y waffles.



También hubo oficios y producción artesanal: Huerquén, productos a base de piñón; Las Lengas, dulces y alfajores artesanales; Martura, chaquetería y tejidos; Nany Cosmética natural; Nora Joyería contemporánea; Nous, productos a base de piñón; Renacer.Arte, deco, pintura decorativa y reciclado; Ruth Tejidos, crochet y deco hogar; SH Cerámica artesanal; y VIPE, indumentaria, textiles, stickers, diseño y serigrafía.
Y en la feria también hubo espacio para la palabra. Cecilia Stock, Yesennia Castillo y Mariela Fritz, escritoras locales, estuvieron presentes con sus obras. Funyin Raíz sumó adaptógenos y medicina tradicional china, una propuesta que mostró todo lo que esta feria podía abarcar.























