
Gaido prepara su sucesión en Neuquén y se reserva un lugar clave en la boleta de 2027
NeuquenNewsMariano Gaido comenzó a despejar una de las incógnitas centrales de la política neuquina hacia 2027. El intendente de la capital confirmó que su futuro electoral seguirá ligado a la ciudad, descartó una candidatura nacional o provincial y ratificó que tendrá un lugar dentro del armado que buscará conservar el gobierno municipal después de sus dos períodos consecutivos.
Gaido no confirmó expresamente que vaya a encabezar la lista de candidatos a concejales, pero dejó suficientes señales para instalar esa posibilidad. “Voy a acompañarla o acompañarlo”, respondió cuando fue consultado sobre quién encabezará la fórmula municipal. Luego agregó que ese acompañamiento se producirá desde “el lugar más importante” que pueda poner a disposición.
Ante la pregunta concreta sobre si estaba dispuesto a comprometer por escrito una candidatura como primer concejal, respondió: “Mi palabra vale más que una firma”.
La frase tiene más peso político que precisión institucional. Gaido todavía no anunció qué cargo ocupará, pero redujo considerablemente las alternativas. Al circunscribir su futuro a la ciudad de Neuquén, dejó fuera —al menos públicamente— las versiones que lo ubicaban como posible candidato a diputado nacional o provincial.
El mensaje también busca ordenar anticipadamente una sucesión que comenzará a atravesar cada decisión del gabinete municipal. Gaido quiere elegir a quien continúe su gestión, garantizar la unidad de Primero Neuquén y conservar capacidad de conducción después de dejar la intendencia.
Un primer concejal con poder político
La posibilidad de que Gaido encabece la lista de concejales no surgió ahora. En abril de 2025 ya había declarado que estaría “feliz” de asumir ese desafío. Su nueva definición refuerza aquel planteo, aunque continúa evitando una confirmación terminante.
Una candidatura como primer concejal le permitiría participar activamente de la campaña, transferir parte de su imagen al candidato a intendente y presentarse como garante de la continuidad. También le ofrecería una posición institucional desde la cual mantener influencia sobre el próximo gobierno municipal.
No sería solamente una candidatura legislativa. En términos políticos, Gaido podría ocupar el primer lugar en la lista como jefe del proyecto, conductor territorial y respaldo directo de la persona elegida para sucederlo.
La estrategia tiene una lógica clara: construir una transición sin vacío de poder. El intendente procura evitar una pelea prematura dentro del gabinete y, al mismo tiempo, advertir que no se retirará de la política municipal cuando termine su mandato.
Sin embargo, también abre una pregunta inevitable: ¿cuánta autonomía tendría el próximo intendente o intendenta si Gaido conserva una banca, conduce el partido y aparece como garante de la continuidad?
El sucesor saldrá del gabinete
Gaido ratificó que la candidatura a la intendencia surgirá de su propio equipo de gobierno. No habrá, según su planteo actual, una figura externa ni una competencia abierta con dirigentes ajenos al núcleo municipal.
La jefa de Gabinete, María Pasqualini, aparece como el nombre mejor posicionado. Su exposición pública creció durante los últimos meses y participa junto al intendente en buena parte de los anuncios, recorridas e inauguraciones. Esa presencia la convirtió en la figura más visible del esquema sucesorio.
También aparecen dentro de la conversación política el secretario de Gobierno, Juan Hurtado; el secretario de Hacienda y Finanzas, Fernando Schpoliansky; el secretario de Innovación y Gestión Estratégica, Gastón Contardi; el secretario de Vinculación Estratégica, Mauricio Serenelli, y la responsable de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, Luciana De Giovanetti.
Hasta ahora no existe una candidatura oficial. Los nombres forman parte de una disputa interna administrada desde la conducción municipal, que busca medir conocimiento, aceptación y capacidad política sin anticipar una competencia que pueda fracturar al gabinete.
Gaido aseguró que la definición se conocerá recién cuando se convoque formalmente a elecciones. La demora le permite mantener alineados a los posibles candidatos y evitar que una proclamación temprana convierta la gestión cotidiana en una interna permanente.
El intendente quiere ser el gran elector
La decisión de elegir al sucesor dentro del gabinete busca convertir a Gaido en el gran elector de la capital. Su objetivo no parece limitarse a entregar el mando, sino garantizar la continuidad del modelo municipal y conservar la conducción de Primero Neuquén.
El partido obtuvo su reconocimiento formal y comenzó a desarrollar una identidad propia, aunque mantiene una relación política estrecha con el gobernador Rolando Figueroa. Esa convivencia será determinante para 2027: el oficialismo municipal necesitará el acompañamiento provincial, mientras La Neuquinidad buscará conservar influencia sobre el distrito electoral más importante de la provincia.
El diputado Claudio Domínguez, señalado como uno de los articuladores del entendimiento entre Gaido y Figueroa, descartó competir por la intendencia y afirmó que continuará concentrado en el armado político.
La sucesión municipal, por lo tanto, no se resolverá solamente entre funcionarios de la ciudad. También estará atravesada por la relación entre Primero Neuquén, el espacio de Figueroa, el MPN y las distintas fuerzas opositoras que buscan aprovechar la imposibilidad de reelección del actual intendente.
La ciudad como centro de poder
La definición de Gaido muestra que no considera la capital como una etapa terminada antes de proyectarse hacia otro cargo. Por el contrario, busca preservar allí su principal base de poder.
Neuquén concentra población, presupuesto, obra pública y visibilidad política. Controlar el municipio implica administrar uno de los territorios más relevantes de la Patagonia y tener una plataforma decisiva dentro de cualquier construcción provincial.
Por eso, la eventual candidatura de Gaido como concejal no debería interpretarse como un retroceso. Puede ser una maniobra destinada a sostener el control territorial, cuidar la sucesión y mantener abiertas otras alternativas para el futuro.
La incógnita ya no pasa tanto por saber si Gaido participará en las elecciones de 2027. El propio intendente dejó claro que estará en la boleta y que jugará dentro de la ciudad. Lo que todavía debe resolver es desde qué lugar acompañará y, sobre todo, quién será la persona elegida para intentar sucederlo.
Hasta entonces, cada aparición de Pasqualini, Hurtado, Schpoliansky, Contardi, Serenelli o De Giovanetti será leída en clave electoral. La campaña todavía no comenzó formalmente, pero la sucesión de Neuquén capital ya está en marcha.
Etiquetas: Mariano Gaido, elecciones 2027, Neuquén capital, María Pasqualini, Primero Neuquén, sucesión municipal, Concejo Deliberante, Rolando Figueroa, política neuquina



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