El conflicto en el sector aeronáutico suma un nuevo capítulo. La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), que nuclea a los controladores aéreos, anunció un cronograma de paros parciales que se extenderá durante las próximas dos semanas y que impactará en la operación de vuelos en todo el país.
Según informó el gremio, las medidas de fuerza consistirán en paros de tres horas por día y buscan reclamar aumentos salariales y mejores condiciones laborales. Desde el sindicato remarcaron que se trata de una “medida legítima de acción sindical”, en el marco de las negociaciones en curso.
El esquema de protestas anunciado es el siguiente:
Jueves 26 de febrero: de 15 a 18 horas
Viernes 27 de febrero: de 19 a 22 horas
Sábado 28 de febrero: de 13 a 16 horas
Domingo 1 de marzo: de 9 a 12 horas
Lunes 2 de marzo: de 5 a 8 horas

Durante esas franjas horarias, el paro afectará principalmente los despegues de aeronaves, ya que se restringirán las autorizaciones de salida y no se recibirán ni transmitirán planes de vuelo. Sin embargo, el sindicato aclaró que no se verán afectadas las operaciones en emergencia, ni los vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales o de búsqueda y rescate, que seguirán operando con normalidad.
Un conflicto que ya impacta en el sector
Las tensiones gremiales en la actividad aeronáutica no son nuevas y ya generaron consecuencias concretas. El pasado 19 de febrero, la aerolínea Flybondi debió cancelar el resto de su programación diaria debido a la falta de abastecimiento de combustible, en el marco de una medida sindical que afectó a los distribuidores aeronáuticos.
Según informó la compañía, ese día se cancelaron 90 vuelos, lo que perjudicó a más de 9.700 pasajeros. La empresa había logrado operar nueve servicios durante la mañana —incluyendo vuelos hacia Río de Janeiro, Florianópolis y Ushuaia—, pero luego se vio obligada a suspender su actividad por la imposibilidad de cargar combustible.
Desde la Secretaría de Transporte de la Nación confirmaron que la situación respondió a una medida sindical y no empresarial. El organismo señaló que la interrupción afectó a más de 1.100 pasajeros en área de preembarque y cerca de 800 en check-in, quienes debieron reprogramar o modificar sus vuelos.
Impacto en pasajeros y sistema aeronáutico
Aunque los paros anunciados son parciales, la experiencia reciente muestra que este tipo de medidas suele generar demoras, cancelaciones y reprogramaciones, especialmente en horarios de alta circulación aérea. El efecto se multiplica cuando las interrupciones se producen en momentos clave de la operación, como los picos de salida o llegada.
El conflicto se da en un contexto de creciente presión sobre el sistema aerocomercial, donde la coordinación entre controladores, aerolíneas, personal técnico y servicios aeroportuarios resulta crítica. En ese entramado, cualquier interrupción, incluso parcial, repercute de manera directa en miles de pasajeros.
Por ahora, no hubo anuncios oficiales sobre avances en la negociación entre el sindicato y las autoridades. Mientras tanto, los usuarios deberán seguir atentos al estado de sus vuelos durante los días de paro, en un escenario donde el conflicto gremial vuelve a poner en tensión la normalidad del transporte aéreo en el país.















