
Domingo de introspección, sanación interna y reconexión con lo esencial. El domingo 8 de febrero de 2026 trae una energía de silencio fértil. No es un día para resolver, correr ni planificar compulsivamente: es un día para sentir, integrar y comprender. La vibración general invita a bajar capas, soltar exigencias y volver a lo simple: el cuerpo, el afecto, la calma, la presencia.












