El caso de un trabajador chino despedido después de que la inteligencia artificial pudiera realizar su tarea abrió una discusión que ya dejó de ser hipotética. Mientras en Estados Unidos las empresas citaron a la IA en más de 112 mil anuncios de recortes de personal solamente durante los primeros siete meses de 2026, Europa avanza con controles humanos sobre decisiones laborales, California discute identificar específicamente los despidos tecnológicos, Alemania obliga a consultar a los trabajadores ante cambios basados en IA y los sindicatos comienzan a negociar capacitación, reubicación e indemnizaciones especiales. Argentina, en cambio, todavía debe resolver el problema con herramientas laborales pensadas para otra revolución tecnológica.