El indicador de JP Morgan alcanzó los 805 puntos básicos, su nivel más alto del año, mientras los bonos soberanos y las acciones argentinas profundizaron sus pérdidas. Desde julio, el riesgo país prácticamente se duplicó y volvió a poner en discusión la capacidad del Gobierno para recuperar el financiamiento internacional. El impacto de Brasil, los compromisos de deuda de 2027 y la acumulación de reservas explican una crisis de confianza que no se resuelve únicamente con el equilibrio fiscal.