Bless, el café de la biblioteca Alberdi que renueva el amor por la lectura

REGIONALES 07 de noviembre de 2021
Una nueva propuesta gastronómica revaloriza el edificio de Avenida Argentina y República de Italia  
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Aunque hace poco más de un año crearon el proyecto oficial, el sueño de armar un café literario en la ciudad ya habitaba en sus corazones desde hacía años. Cada vez que transitaban por la Avenida Argentina y veían el nuevo edificio de la biblioteca J.B. Alberdi, María Rosa y Mario se imaginaban como protagonistas de un centro neurálgico para el arte de la ciudad. Hace pocas semanas, lo hicieron realidad.

María Rosa es profesora de enseñanza inicial y creció vinculada a las bibliotecas. En épocas donde Internet no era una alternativa posible, estos espacios y sus estanterías repletas de libros eran su portal de acceso a la información necesaria para avanzar a paso firme en su carrera. Por eso, albergaba el deseo de crear un proyecto de vida que creciera muy cerca de alguna de ellas y así, casi sin querer, soñó con Bless, el café literario que hoy convoca a los vecinos de Neuquén.

Después de abocarse a la redacción de un proyecto oficial, María Rosa y Mario se enfrentaron a una ronda de preguntas de la comisión directiva de la biblioteca. “Aprobamos”, se ríe ella y dice que así accedieron a ocupar el espacio que fue diseñado en el acceso a la Alberdi para instalar un local gastronómico, que nunca se había concretado hasta ahora.
Así, le dieron rienda suelta a Bless. “En inglés, bless significa bendecir, que quiere decir ‘hablar bien de´, y nosotros queremos hablar bien de los neuquinos, de nuestra provincia y de nuestro país”, detalla la emprendedora sobre este proyecto de café, que busca plasmar un mensaje positivo de la zona a través de un hábito tan noble como la lectura.

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Los que ingresen al café Bless, en Avenida Argentina y República de Italia, pueden disfrutar de las propuestas gastronómicas al tiempo que se sumergen en un mar de libros. Dentro del local hay ejemplares a la venta, que los clientes pueden comprar o leer incluso sin obligación de compra, mientras degustan de un café o de algún plato dulce.

Aunque este café es abierto a todo público, la literatura también dice presente para los socios de la Alberdi, que pueden sacar un libro en préstamo y, aprovechando la escasa distancia, sentarse en el café para devorar las páginas en compañía de una tentación gastronómica.

 Pero el arte no llega sólo a través de la lectura. También hay espacio para las exposiciones de artistas plásticos que dejan lucir sus obras en las paredes del café, y cada quince días se organizan presentaciones de libros, charlas culturales y conciertos de música en vivo. Así, el café busca agrupar a los consumidores culturales más activos en un nuevo mundillo artístico de la ciudad.

María Rosa y Mario comandan el café junto a un equipo de cinco personas, que atienden a los comensales y también ofrecen los libros a la venta. Y reciben impresiones positivas por parte de los clientes: “Nos compararon con un café en París y otro en Nueva York”, dice ella con su sonrisa indeleble.

 Aunque agradecida y algo incrédula por los halagos, la emprendedora dice que buscan tomar lo mejor de los cafés literarios de antes con una cuota de novedad. “Muchos dicen que les hace acordar a algo antiguo, porque los primeros cafés aparecieron en 1850”, dice y agrega que ellos, en cambio, buscan sumar la tecnología a su propuesta.

De esta manera, las mesas de café Bless tienen estaciones de recarga para que los clientes lleguen con sus propios dispositivos electrónicos y combinen lo mejor de ambos mundos. Un libro de papel que repose al lado del teclado, un archivo digital que conviva con el texto en tinta impresa y una amena conversación junto a la concentración plena del estudio, el trabajo o la simple lectura.

Este nuevo emprendimiento se propone como un refugio para los amantes de la lectura y un espacio de encuentro permanente con el arte. Por eso, desde el local ya planean la organización de algunos eventos que reavivan la escena para los escritores locales. La joven Ailen Marinetti, una autora novel del Alto Valle, será la primera en hablar de sus textos y firmar ejemplares en el lugar.

En su trabajo cotidiano, María Rosa cumple el sueño que albergó durante varios años, cuando veía el local vacío de la biblioteca y pensaba en todo ese potencial desaprovechado de un negocio vacío, que hoy está habitado por los libros y decenas de fanáticos de la literatura.

 LM

 


 
 
 

 
 

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