
El gesto mínimo que explica a Messi: la carta de Paz Dupuy que emocionó en la previa de su despedida
NeuquenNewsHay imágenes que parecen no necesitar explicación. Lionel Messi hace un gol, corre hacia un costado, abre los brazos y el estadio explota. Las cámaras van detrás suyo, las tribunas pronuncian su nombre y durante algunos segundos no parece existir nadie más.
Julia Paz Dupuy encontró, sin embargo, otra historia dentro de esa misma escena.
La futbolista argentina de futsal comenzó a revisar videos de Messi y reparó en un pequeño gesto que se repetía una y otra vez. Después de convertir, en el instante en que todo el mundo lo estaba mirando a él, Messi buscaba con la mirada al compañero que había dado el último pase. Y lo señalaba.
Un movimiento casi imperceptible. Un dedo levantado hacia otro.
“Uno de sus gestos más repetidos durante toda la carrera fue devolver el mérito”, escribió Dupuy en el texto que acompañó un video que rápidamente comenzó a circular en las redes sociales.
La publicación apareció en las horas previas al partido que marcó el final de la historia de Messi con la Selección Argentina y terminó funcionando como algo más que una despedida. Fue también una manera de revisar los más de veinte años de relación entre el futbolista más importante de su generación y el país que durante demasiado tiempo no supo muy bien cómo quererlo.
Messi jugó este martes 6 de octubre su último encuentro con la camiseta argentina. Fue ante Benín, en un Monumental colmado por más de 85.000 personas. Argentina ganó 3-0 y el capitán convirtió, de penal, el último de sus 126 goles con la Selección. Cerró así una carrera internacional de 208 partidos iniciada más de dos décadas atrás.
Pero la despedida había empezado mucho antes de que rodara la pelota.
Había comenzado, probablemente, en todos aquellos años en los que a Messi se le exigió demostrar algo que nunca se le hubiera pedido a ningún otro futbolista.
Que sintiera la camiseta.
Que cantara el himno.
Que gritara más.
Que se pareciera un poco más a Diego Maradona.
Que ganara.
Durante años, una parte de la Argentina buscó en Messi una determinada forma de ser argentino y, cuando no la encontró, sospechó de él. Dupuy recupera precisamente ese conflicto en su relato: mientras Messi construía una carrera extraordinaria, también cargaba con la obligación de explicar permanentemente su pertenencia.
“Messi pasó toda su carrera señalando a los demás, y nosotros pasamos demasiado tiempo señalándolo a él”, resume la futbolista.
La frase condensa buena parte de aquella relación.
Porque antes de Qatar estuvo la final del Mundial de Brasil 2014. Estuvieron las derrotas en las Copas América de 2015 y 2016. Estuvo aquella renuncia momentánea a la Selección después de otra final perdida y estuvo, también, la decisión de regresar.
Y después llegó todo lo demás.
La Copa América 2021 en el Maracaná. La Finalissima de 2022. El Mundial de Qatar. Otra Copa América en 2024.
Los títulos modificaron la relación entre Messi y el público argentino, pero probablemente no explican por completo lo que ocurrió. En algún momento, la Argentina dejó de pedirle que demostrara quién era y comenzó simplemente a disfrutarlo.
La despedida del Monumental fue la última expresión de ese cambio.
Messi había anunciado el 31 de agosto que su recorrido con la Selección había terminado. La AFA organizó entonces estos últimos encuentros para que pudiera despedirse dentro de una cancha y frente al público argentino. El martes, acompañado por sus hijos durante el himno, no pudo contener las lágrimas. Después jugó, asistió, convirtió y volvió a hacer aquello que hizo durante toda su carrera: compartir el protagonismo.
Tras el partido tomó el micrófono.
“Fue un orgullo muy grande defender esta camiseta”, dijo. También recordó los momentos difíciles y aseguró que nunca había dejado de luchar por estar en la Selección.
Por eso el video de Paz Dupuy tiene una potencia particular.
No habla de récords. No enumera Balones de Oro. No cuenta goles ni asistencias. Ni siquiera necesita volver sobre Qatar.
Mira un dedo.
Un gesto que duraba segundos y que probablemente millones de personas habían visto cientos de veces sin detenerse a pensar qué significaba.
En el momento de mayor gloria individual, Messi buscaba al otro.
Al que había dado el pase.
Al que había corrido antes.
Al que también había participado de ese gol que después quedaría registrado bajo su nombre.
Dupuy encontró allí una forma diferente de leer la figura de Messi y también una forma diferente de pensar la argentinidad: no solamente como desmesura, grito o épica, sino también como pertenencia, persistencia y construcción colectiva.
Tal vez por eso el cierre de su texto es el que terminó golpeando más fuerte.
Después de tantos años preguntándonos si Messi era suficientemente argentino, medio mundo terminó queriendo ser un poco argentino por Messi.
“Leo, nunca hubo un argentino más argentino que vos”.
El martes terminó su historia dentro de la Selección.
Y quizás la imagen que quede no sea solamente la del capitán levantando la Copa del Mundo.
También puede ser aquella otra, mucho más pequeña: Messi acaba de hacer un gol, todo el estadio lo señala a él y él, en cambio, busca entre sus compañeros a alguien más para señalar.


La noche más emotiva del Monumental: la Selección argentina despide a Lionel Messi ante Benín






Estado de rutas y pasos internacionales en Neuquén: alerta por lluvias y portación obligatoria de cadenas

Causa Viento Sur: «Nadie se enriqueció», afirmó la jueza Natalia Pelosso al rechazar la acusación fiscal

“Gracias por hacernos mejores”: el emotivo mensaje de la Selección a Lionel Messi en su despedida

Financiamiento universitario: la Justicia declaró inconstitucional el decreto del Gobierno que frenaba la ley

Alerta por mal tiempo: se espera otra jornada de lluvias y marcado descenso de la temperatura en Neuquén y la región




