
El calor extremo amenaza el sueño argentino del Mundial 2026
NeuquenNewsPara los argentinos, el fútbol no es un deporte: es una religión, una identidad, un latido colectivo que trasciende generaciones. La ilusión de ver a la Selección defender el título mundial conquistado en Qatar 2022 ya tiene fecha —del 11 de junio al 19 de julio de 2026, en suelo norteamericano— pero una amenaza silenciosa y sofocante se cierne sobre la fiesta: el calor extremo.
Un nuevo análisis del grupo científico World Weather Attribution (WWA), referenciado esta semana por Noticias Ambientales, concluye que el riesgo de sufrir condiciones extremas de calor y humedad durante el Mundial casi se ha duplicado en comparación con la última vez que Norteamérica albergó la competición, en 1994, cuando el clima era 0,7°C más frío que en la actualidad.
El estudio, que analizó los 104 partidos programados en 16 estadios de Estados Unidos, Canadá y México, determinó que al menos cinco partidos podrían jugarse en escenarios considerados peligrosos para la actividad física de alto rendimiento si se rebasa el umbral de 38 grados centígrados, límite que la FIFPro establece para aplazar los encuentros.
Para los miles de hinchas argentinos que ya sueñan con cruzar el Atlántico y pintar de celeste y blanco las tribunas estadounidenses, la advertencia es directa: los estadios al aire libre de Miami, Kansas City y Nueva York/Nueva Jersey —donde se jugará la final el 19 de julio— fueron identificados como de alto riesgo. Y si bien algunos recintos cuentan con climatización, los expertos advierten que los aficionados en el exterior también están expuestos, con menor acceso a asistencia médica.
El indicador que usan los científicos es el índice WBGT (temperatura de globo y bulbo húmedo), que combina calor, humedad, radiación solar y viento para calcular qué tan difícil es para el cuerpo humano enfriarse, y es utilizado en medicina deportiva para evaluar cuándo el calor puede convertirse en un riesgo serio.
Los propios jugadores de élite también están en la mira. Según el investigador Chris Mullington, los futbolistas son atletas de élite que autorregulan su ritmo, pero el mayor peligro lo corren las personas que acuden a ver los partidos.
La doctora Friederike Otto, profesora de ciencia del clima en el Imperial College de Londres y cofundadora de WWA, es contundente: "nuestra investigación demuestra que el cambio climático tiene un efecto real y medible sobre la viabilidad de organizar las Copas del Mundo durante el verano en el hemisferio norte".
Argentina va por su cuarto título. El mundo va a mirar. Pero el planeta, mientras tanto, sigue calentándose.
Fuente: Noticias Ambientales / World Weather Attribution (WWA)


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