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title: "1955: el golpe que buscó borrar al peronismo y cambió el rumbo económico de la Argentina"
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description: "El derrocamiento de Juan Domingo Perón no fue solamente la sustitución violenta de un gobierno por otro. La autodenominada “Revolución Libertadora” alteró la posición internacional de la Argentina, modificó la distribución del ingreso, debilitó el poder sindical y abrió una etapa en la que las Fuerzas Armadas se atribuyeron el derecho de decidir qué fuerzas políticas podían participar de la democracia."
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  - "#GolpeDeEstado"
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# 1955: el golpe que buscó borrar al peronismo y cambió el rumbo económico de la Argentina

**El 16 de septiembre de 1955 comenzó el levantamiento militar que terminó con el segundo gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. La fecha suele presentarse como un episodio más dentro de la larga sucesión de golpes de Estado argentinos, pero su significado fue mucho más profundo. No se trató únicamente de desplazar a un presidente: los golpistas pretendieron desarmar el sistema político, económico y social construido desde 1946 y eliminar de la vida pública una identidad que había arraigado en millones de trabajadores.**

El golpe tampoco ocurrió en un vacío internacional. Se produjo cuando el mundo estaba siendo ordenado por la Guerra Fría, con Estados Unidos y la Unión Soviética disputándose áreas de influencia, mercados, recursos estratégicos y alineamientos políticos. **América Latina era considerada por Washington una zona de seguridad propia y cualquier experiencia que reivindicara cierta autonomía nacional era observada con desconfianza**, incluso cuando, como en el caso del peronismo, no tuviera una orientación comunista.

## Una Argentina que intentaba sostener una posición propia

Desde 1946, la política exterior peronista había proclamado la llamada **Tercera Posición**: una línea que buscaba diferenciarse tanto del capitalismo liberal conducido por Estados Unidos como del comunismo soviético. **La Argentina no pretendía permanecer aislada, sino negociar con ambos bloques conservando un margen de autonomía.** Esa estrategia combinaba neutralismo, nacionalismo económico, integración latinoamericana y la aspiración de que los países periféricos no quedaran subordinados a ninguna de las dos grandes potencias.

**La Tercera Posición tuvo un contenido doctrinario, pero también respondió a intereses concretos.**El Gobierno necesitaba diversificar mercados, garantizar la colocación de productos agropecuarios y obtener maquinaria, combustibles y tecnología para sostener la industrialización. La Argentina restableció relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, promovió acuerdos regionales y, al mismo tiempo, procuró recomponer su difícil relación con Estados Unidos. Una investigación de la Universidad Nacional de La Plata define aquella política como una doctrina elaborada para un mundo en transición, aunque condicionada por las necesidades económicas internas y por una lectura peronista del conflicto mundial.

La relación con Washington había sido particularmente conflictiva durante el ascenso de Perón. Estados Unidos lo vinculaba con el nacionalismo militar y con la neutralidad argentina durante buena parte de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, hacia la segunda presidencia existió un acercamiento pragmático. **El Gobierno argentino necesitaba inversiones y abastecimiento energético, mientras Estados Unidos buscaba contener cualquier política latinoamericana demasiado independiente.** La Tercera Posición, por lo tanto, nunca significó una alianza con Moscú; incluso documentos diplomáticos estadounidenses reconocían que resultaba prácticamente imposible que Perón alineara a la Argentina con la Unión Soviética.

Después del derrocamiento, esa búsqueda de autonomía fue reemplazada por una integración más directa al sistema financiero internacional conducido por las potencias occidentales. **El cambio quedó simbolizado el 20 de septiembre de 1956, cuando la Argentina ingresó simultáneamente al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial. [Fondo Monetario Internacional](https://www.imf.org/en/countries/arg) y [Banco Mundial](https://www.worldbank.org/en/about/leadership/members).**No fue un trámite meramente administrativo: representó una modificación del modo en que el país pensaba su inserción mundial y financiaba sus desequilibrios.

## Las tensiones internas antes del golpe

Reducir la caída de Perón a una conspiración externa sería una simplificación. En 1955, la Argentina atravesaba una crisis política profunda. El enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición había alcanzado niveles extremos; existían censura, restricciones a la actividad opositora, presiones sobre la prensa y una creciente identificación entre el Estado, el partido gobernante y la figura presidencial. **El conflicto con la Iglesia católica, que hasta entonces había sido una aliada importante del peronismo, terminó de reunir a sectores muy distintos detrás de la conspiración.**

En el frente económico también existían dificultades reales. El primer peronismo había aprovechado las reservas acumuladas durante la Segunda Guerra Mundial para nacionalizar servicios públicos, ampliar derechos sociales, mejorar los salarios e impulsar la sustitución de importaciones. El crecimiento de la demanda interna favoreció a la industria, pero esa misma industrialización necesitaba importar combustibles, maquinaria e insumos que el país no producía.

A partir de 1949, la escasez de divisas, la caída de los precios de exportación, las malas cosechas y el agotamiento de las reservas obligaron al Gobierno a revisar su estrategia. **El Segundo Plan Quinquenal, iniciado en 1953, otorgó mayor importancia a la productividad agropecuaria, moderó el crecimiento salarial e intentó atraer inversiones extranjeras.**Es decir, el modelo ya estaba atravesando un proceso de corrección antes del golpe. Entre 1953 y 1955 se produjo cierta recuperación de la actividad y de los salarios, pero persistían la inflación, la falta de dólares y los límites estructurales de una industrialización dependiente de insumos importados.

Reconocer esas contradicciones no equivale a justificar el derrocamiento. La existencia de inflación, tensiones institucionales o enfrentamientos políticos no convertía a las Fuerzas Armadas en depositarias de una soberanía superior al voto popular. **Perón había sido elegido en 1951 con más del 62 % de los votos.** El golpe no resolvió democráticamente los conflictos: clausuró la democracia para impedir que la mayoría política pudiera seguir expresándose.

## Una coalición unida por el antiperonismo

**La llamada Revolución Libertadora no tuvo una ideología completamente homogénea. En ella convivieron militares nacionalistas católicos, conservadores liberales, dirigentes radicales, socialistas antiperonistas, sectores empresariales, grupos de la Iglesia y comandos civiles armados.**Todos coincidían en expulsar a Perón, pero no necesariamente en qué hacer con el peronismo después de su caída.

**El general Eduardo Lonardi**representaba una corriente nacionalista y católica que pretendía apartar a Perón sin destruir por completo las estructuras sindicales. Su consigna, ***“ni vencedores ni vencidos”***, expresaba la intención de negociar con parte del movimiento obrero y conservar algunos elementos del orden social construido desde 1946. **Esa posición duró menos de dos meses.**El 13 de noviembre de 1955, Lonardi fue desplazado por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas, representantes del sector partidario de una ***“desperonización”***más profunda.

Desde entonces, el objetivo dejó de ser solamente impedir el regreso de Perón. **Se buscó extirpar al peronismo de los sindicatos, las instituciones, la educación, los medios de comunicación y hasta del lenguaje cotidiano. La CGT fue intervenida, dirigentes gremiales fueron encarcelados, las comisiones internas sufrieron persecuciones y miles de trabajadores fueron despedidos por razones políticas.**

En marzo de 1956, el Decreto Ley 4161 prohibió los símbolos, las imágenes, las marchas y las expresiones vinculadas con el peronismo. Pronunciar públicamente los nombres de Perón y Eva Perón o utilizar términos como “*peronismo*”, “*justicialismo*” y “*Tercera Posición*” podía ser castigado con prisión, multas e inhabilitaciones. [Texto oficial del Decreto Ley 4161](https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/norma-296876). Un gobierno que decía haber llegado para liberar al país comenzó prohibiendo palabras.

**También fue derogada por una proclama militar la Constitución de 1949, sin intervención de un Congreso elegido por el pueblo.**Se disolvió el Poder Legislativo, fueron removidos los gobiernos provinciales y se reemplazó a los integrantes de la Corte Suprema. **La democracia que los golpistas afirmaban querer restaurar debía funcionar sin el partido mayoritario, sin su principal dirigente y bajo la supervisión permanente de las Fuerzas Armadas.**

## El golpe que llegó desde el cielo

**La violencia no fue una consecuencia inesperada del enfrentamiento: estuvo presente desde la preparación misma del golpe.**El antecedente más brutal ocurrió el 16 de junio de 1955, cuando aviones de la Marina y sectores de la **Fuerza Aérea bombardearon la Plaza de Mayo**, la Casa Rosada y sus alrededores con el objetivo de asesinar a Perón y provocar la caída del Gobierno.

**Las bombas cayeron sobre una zona llena de trabajadores, empleados, pasajeros de colectivos y transeúntes. Una investigación oficial identificó al menos 308 víctimas fatales,** mientras que los heridos superaron los 1.200. [Secretaría de Derechos Humanos](https://www.argentina.gob.ar/derechoshumanos/el-bombardeo-de-plaza-de-mayo-16-de-junio-de-1955). Fue uno de los ataques aéreos más graves ejecutados por fuerzas militares contra la población civil de su propio país.

Tres meses después, el levantamiento de septiembre volvió a incluir bombardeos, combates terrestres y amenazas contra instalaciones estratégicas. Hubo enfrentamientos en Córdoba, Bahía Blanca, Ensenada, La Plata y otras ciudades. **La flota rebelde amenazó con atacar la destilería de YPF en La Plata y objetivos próximos a Buenos Aires si Perón no abandonaba el poder.**El relevamiento del Archivo Nacional de la Memoria determinó que durante los combates de septiembre murieron al menos 156 personas, aunque la cifra podría ser mayor debido a la destrucción o inexistencia de algunos registros. [Archivo Nacional de la Memoria](https://catalogo.jus.gob.ar/index.php/golpe-de-estado-de-1955).

La violencia continuó después de la victoria militar. En junio de 1956, un levantamiento encabezado por el general Juan José Valle fue reprimido mediante fusilamientos de militares y civiles. **En José León Suárez, doce hombres fueron llevados clandestinamente a un basural y ejecutados sin juicio; cinco murieron y siete lograron sobrevivir. Aquellos hechos serían reconstruidos por Rodolfo Walsh en** ***Operación Masacre***. En 2026, una sentencia judicial los reconoció como delitos de lesa humanidad.

La expresión “***Revolución Fusiladora***”, utilizada posteriormente por el peronismo, no fue sólo una consigna partidaria. Sintetizó un régimen que utilizó la pena de muerte, los fusilamientos clandestinos, el encarcelamiento político y la persecución sindical para imponer un nuevo orden.

## El giro económico después de Perón

El gobierno militar convocó al economista Raúl Prebisch para diagnosticar la situación. Su informe sostuvo que la Argentina atravesaba una profunda crisis derivada del estancamiento, la inflación, el deterioro de la producción agropecuaria y la insuficiencia de inversiones. Varias de esas dificultades eran efectivamente reales. El problema político no estaba solamente en el diagnóstico, sino en quién debía pagar el costo de la corrección.

Las medidas posteriores incluyeron devaluaciones, reducción de controles sobre el comercio exterior, estímulos al sector agropecuario, búsqueda de créditos internacionales y una disminución de la capacidad de los sindicatos para defender los salarios. **La devaluación elevó en moneda nacional los ingresos de los exportadores, pero también encareció los alimentos y los insumos importados. El resultado inmediato fue una transferencia de ingresos desde los trabajadores y consumidores urbanos hacia los sectores exportadores.**

Se debilitó el esquema mediante el cual el Estado captaba parte de la renta del comercio exterior para financiar la industrialización y las políticas sociales. El IAPI, que había monopolizado buena parte de las compras y ventas externas, fue intervenido y posteriormente liquidado. La orientación económica dejó de colocar al consumo interno y al salario industrial en el centro del crecimiento.

**Eso no significa que la industria argentina haya desaparecido inmediatamente después del golpe. La historia económica fue más compleja.**El proceso de sustitución de importaciones continuó e incluso se profundizaría durante el gobierno de Arturo Frondizi, especialmente en los sectores automotor, siderúrgico, químico y petrolero. Pero cambió el sujeto encargado de conducir esa expansión: se redujo el protagonismo del Estado nacional y aumentó el peso del capital extranjero y de las grandes empresas privadas.

El golpe marcó, por lo tanto, una reorientación antes que una simple desindustrialización instantánea. Las pequeñas y medianas industrias vinculadas al mercado interno enfrentaron la caída del poder adquisitivo, restricciones crediticias y una mayor competencia por las divisas necesarias para importar equipos e insumos. Paralelamente, comenzó a tomar forma un nuevo modelo industrial más concentrado, dependiente de tecnología extranjera y subordinado a las decisiones de grandes compañías multinacionales.

La apertura hacia los organismos financieros no resolvió la restricción externa. **La Argentina ingresó al FMI y al Banco Mundial, contrajo nuevos compromisos y siguió padeciendo escasez de divisas.**Las devaluaciones tampoco produjeron automáticamente el salto exportador prometido: una investigación publicada por Cambridge señala que la fuerte devaluación de 1955 no logró aumentar significativamente la producción pampeana y, en cambio, alimentó la inflación y la puja entre precios y salarios.

El deterioro del salario real y la intervención de los sindicatos no fueron efectos secundarios. Formaron parte de la nueva relación de fuerzas. Para modificar la distribución del ingreso era necesario debilitar a las organizaciones que habían permitido a los trabajadores disputar una parte mayor de la riqueza. La política económica y la represión sindical fueron, en ese sentido, dos caras de un mismo proceso.

## ![Revolucion-libertadora-Rojas-y-Aramburu](/download/multimedia.normal.99fa01684e838277.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

## La herencia más profunda

**El daño institucional de 1955 excedió los tres años de la dictadura de Aramburu y Rojas.**El golpe instaló una fórmula política imposible: convocar elecciones, pero impedir que participara la fuerza que representaba a una parte sustancial de la sociedad. Durante los años siguientes, los gobiernos civiles quedaron condicionados por las Fuerzas Armadas, la proscripción del peronismo y la amenaza permanente de una nueva interrupción institucional.

La supuesta restauración republicana nació, así, de una contradicción insalvable. Se decía defender la democracia mientras se prohibía a la mayoría; se invocaba la libertad mientras se censuraban palabras; se hablaba de pacificación después de bombardear civiles, intervenir sindicatos y fusilar opositores.

**El peronismo previo al golpe tenía rasgos autoritarios, conflictos graves con la oposición y problemas económicos que debían discutirse. Pero la respuesta de 1955 no corrigió esas deficiencias: las agravó mediante la violencia estatal y la exclusión política.**Al clausurar la posibilidad de resolver las disputas dentro de la democracia, los golpistas inauguraron un ciclo de proscripciones, resistencias, levantamientos y nuevas dictaduras que marcaría a la Argentina durante casi tres décadas.

**El 16 de septiembre de 1955 no cayó solamente Perón. Comenzó a quebrarse la idea de que el voto popular era el único mecanismo legítimo para decidir el rumbo del país. También se alteró el equilibrio entre el trabajo y el capital, se modificó la inserción internacional y se abrió la puerta a un modelo de desarrollo con mayor dependencia financiera y tecnológica.**

Los responsables llamaron a aquel proceso “***Revolución Libertadora***”. Sin embargo, **una revolución que bombardeó a su propio pueblo, prohibió una identidad política y gobernó mediante fusilamientos difícilmente pueda ser recordada como una experiencia de libertad.**Fue, ante todo, el intento de una minoría armada de borrar por decreto aquello que millones de argentinos habían construido y votado.

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## **Todo parecido con la actualidad no es pura coincidencia**

En el terreno económico y de las relaciones internacionales pueden advertirse paralelismos entre el rumbo iniciado en 1955 y las políticas del gobierno de Javier Milei. En ambos casos se observa un desplazamiento desde un proyecto basado en la intervención estatal, la protección de la industria nacional y el fortalecimiento del mercado interno hacia otro que privilegia la apertura comercial, el equilibrio fiscal, el ingreso de capitales extranjeros y una economía apoyada principalmente en las exportaciones agropecuarias, energéticas y mineras.

La incorporación de la Argentina al **FMI**y al **Banco Mundial** en 1956 simbolizó entonces el abandono de la Tercera Posición y una mayor subordinación al sistema financiero occidental; en la actualidad, el alineamiento explícito de Milei con **Estados Unidos e Israel**, junto con la renovada centralidad del FMI, expresa una decisión semejante de abandonar los márgenes de autonomía y vincular el destino nacional con una potencia dominante.

**No se trata de procesos idénticos, pero sí de una coincidencia estratégica: reducir el papel del Estado como conductor del desarrollo, relegar la industria orientada al mercado interno y reinsertar a la Argentina en el mundo fundamentalmente como proveedora de alimentos, energía y recursos naturales.**

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