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canonical_url: "https://neuquennews.com.ar/contenido/24275/neuquen-y-el-limite-del-modelo-milei"
title: "Neuquén y el límite del modelo Milei"
article_type: "Article"
description: "Finalmente, es una cuestión ideológica: la diferencia entre un modelo que, basado en creencias más que en resultados, deteriora la economía y empuja a más personas a la fragilidad, y otro que, aun imperfecto, impide que el costo del ajuste recaiga completamente sobre la sociedad."
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date_published: "2026-02-18T15:36:00-03:00"
date_modified: "2026-02-19T10:13:42-03:00"
tags:
  - "#Ajuste"
  - "#JavierMilei"
  - "#Motosierra"
  - "#Neuquinizate"
  - "#RolandoFigueroa"
  - "#VacaMuerta"
author_name: "Adrián Giannetti"
category_name: "DE NUESTRA REDACCIÓN"
category_url: "https://neuquennews.com.ar/categoria/2/de-nuestra-redaccion"
category_description: "La mirada y la palabra propia de temas que son de opinión actual y caliente en la política local"
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# Neuquén y el límite del modelo Milei

**No soy lo que podría llamarse un periodista amigo de quienes hoy gobiernan la provincia. Pero, cuando miro el contexto nacional y observo los datos —los que hablan del bienestar real de la sociedad y del rumbo económico del país— no puedo dejar de marcar las diferencias entre modelos y advertir qué significaría aplicar la “motosierra” en Neuquén.**

Me guste o no esta gestión provincial, y sea o no cercano a **Rolando Figueroa** —no lo soy—, hay realidades que no dependen de simpatías personales sino de hechos concretos.

Dicho esto, vale aclarar que esta comparación no pretende construir un elogio acrítico de la gestión provincial. **Rolando Figueroa** —como cualquier administración— tiene desaciertos, tensiones y decisiones discutibles que deben ser señaladas y corregidas, porque **la crítica es parte de la salud democrática** y también en Neuquén hoy persisten viejos problemas de larga data: déficits de vivienda, infraestructura y servicios.

Hay que decir que la gestión Figueroa también se vio seducida, al comienzo, por el discurso de la motosierra. Recordemos el señalamiento público en medios de comunicación a algunos trabajadores de categorías bajas que fueron despedidos por no cumplir con sus tareas, así como el ajuste en partidas de funcionamiento, todo en nombre de la eficiencia y el ahorro de los recursos del Estado. Más simbolismo que un ajuste profundo.

Sin embargo, aun con esas falencias, el modelo neuquino hoy —con presencia del Estado, inversión social y sostén del trabajo— resulta sustancialmente menos dañino para la vida cotidiana de los neuquinos que el esquema de retracción estatal y confrontación con el mundo del trabajo impulsado por el gobierno nacional de **La Libertad Avanza**.

Hay una diferencia esencial entre “ordenar las cuentas” y “desarmar el Estado”. El gobierno nacional de Javier Milei eligió lo segundo y lo presenta como única salida posible: el ajuste como mantra, la paralización de la obra pública como bandera y la retirada del Estado como fin último. El problema es que la realidad de un país no se administra con grandilocuencia; se administra con rutas, escuelas, hospitales, vivienda, seguridad y empleo. Y **cuando se retira el Estado, lo que aparece no es la eficiencia milagrosa del mercado —que no parece decidido a aparecer— sino el deterioro concreto de la vida cotidiana.**

Los números oficiales muestran que, incluso en un país golpeado y con incertidumbre constante en su macroeconomía, **Neuquén exhibe un piso social y laboral más sólido que el promedio nacional**. Y esto ocurre porque la provincia, con límites y tensiones, aciertos y errores, tomó **una decisión política opuesta a la de la** **Casa Rosada**: sostener la inversión social y el gasto de capital, algo que suele criticarse como “la vieja política”, pero que —en lugar de usar a los sectores más vulnerables como variable de ajuste para exhibir “déficit cero”— logra mantener estabilidad social y sostener un clima de confianza para quienes buscan invertir en el desarrollo de Vaca Muerta.

Empecemos por lo básico: **pobreza y trabajo**. En el primer semestre de 2025, **la pobreza en la Argentina alcanzó al 31,6% de las personas (y la indigencia al 6,9%)** para el total de los 31 aglomerados urbanos medidos por INDEC; traducido a personas, son más de 15 millones de argentinos pobres y 3,3 millones de indigentes. En ese mismo informe, el aglomerado **Neuquén–Plottier aparece con 26,0% de pobreza y 4,6% de indigencia, por debajo del promedio nacional.**

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Según datos oficiales del **Sistema Integrado Previsional Argentino** (SIPA), difundidos por el Ministerio de Capital Humano, desde el inicio del gobierno de **Javier Milei**hasta fines de 2025 **se perdieron casi 300.000 empleos asalariados registrados, de los cuales cerca de 197.000 corresponden al sector privado.**

La retracción —equivalente a una caída del 3,1%— golpeó principalmente a la construcción, la industria y otras ramas sensibles a la paralización de la obra pública y al enfriamiento de la actividad económica, confirmando que el deterioro del empleo formal no es un dato aislado sino una consecuencia directa del modelo aplicado.

![ChatGPT Image 19 feb 2026, 10_12_13](/download/multimedia.normal.80a123e5f28bed6a.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

En el mercado laboral la brecha también es clara. En el tercer trimestre de 2025, la **desocupación nacional fue 6,6%** (según la **medición oficial** de 31 aglomerados), mientras que **Neuquén–Plottier registró 3,3%**, prácticamente la mitad. Estos datos son el resultado de una economía provincial que combina un motor productivo como **Vaca Muerta** con un Estado que busca sostener crecimiento en infraestructura, urbanización, servicios y contención social; si se cortara todo eso, el “derrame” del imaginario libertario no aparecería y, simplemente, se rompería la trabajosa paz social alcanzada.

Aquí aparece el segundo dato clave para entender el contraste: **inversión pública**. La **Oficina de Presupuesto del Congreso** (OPC) informó que **la inversión pública ejecutada por la Nación durante 2025 fue de 2,1 billones de pesos y cayó 27% en términos reales respecto de 2024**, llevando el peso de la inversión a alrededor de 0,2% del PBI, el nivel más bajo de la historia reciente. El desplome no es un accidente ni un “exceso” corregido; es una decisión política de asfixiar la inversión pública, concentrando el recorte en las transferencias de capital a provincias y municipios que financian obras de vivienda, energía e infraestructura básica.

Esto se traduce en **menos fondos para infraestructura y proyectos que suelen sostener provincias y municipios**, menos obra, menos empleo y menos dinamismo local. Ese recorte no “ordena” por sí solo nada; más bien enfría la economía real, aumenta los cuellos de botella y desplaza el costo hacia la sociedad. Mientras tanto, el gobierno nacional continúa mostrando el ajuste como trofeo numérico sin hacerse cargo de sus consecuencias territoriales y sociales.

Neuquén, en cambio, y **de cara a los casi dos años de gestión que aún le restan** a **Rolando Figueroa** antes del próximo proceso electoral, ha formalizado y fortalecido otro rumbo en su planificación presupuestaria. Para 2026 fija un presupuesto total de $7,44 billones y prevé un gasto de capital superior a $1,1 billones, con un fuerte peso de los “Servicios sociales”, que alcanzan los $3,97 billones dentro de la estructura del gasto, y con la obra pública como uno de los ejes declarados de la gestión.

Ese contraste explica mucho. Porque cuando el gobierno nacional decide que la obra pública es “cero” y que la asistencia es un “gasto a recortar”, **el ajuste no se convierte en un milagro de crecimiento**: simplemente multiplica sus efectos. Se traduce en **desempleo, alquileres impagables, salas de guardia desbordadas, escuelas saturadas, más informalidad y mayor tensión social**; y esa secuencia, en una provincia como Neuquén —con crecimiento poblacional acelerado, fuerte presión habitacional, demanda de infraestructura y un entramado de pymes proveedoras que depende del movimiento económico— sería particularmente destructiva.

El “exitoso” modelo nacional tampoco puede ocultar estos números: **cerca de 22.000 empresas desaparecieron del mapa del empleo formal** en Argentina desde el inicio del actual esquema económico, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que muestran la caída sostenida de empleadores entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025.

¿Qué pasaría si Neuquén aplicara hoy el manual nacional y calcara el “modelo Milei”: recortar fuerte sobre sectores vulnerables, abandonar en los hechos a los discapacitados y a los jubilados a través de recortes y demoras, y llevar la inversión social y la obra pública a cero?

**Primero**, un golpe directo al empleo, no sólo en la construcción sino también en comercio, transporte, servicios, gastronomía, logística y pymes proveedoras, porque en una economía provincial donde el consumo y el trabajo se sostienen por el movimiento real del territorio, el freno se propagaría rápidamente.

**Segundo**, un deterioro acelerado del soporte del desarrollo: en una provincia de fuerte crecimiento poblacional, se paralizarían las obras para descongestionar las rutas hacia **Vaca Muerta**, se multiplicarían los barrios sin servicios básicos y los sistemas públicos de salud y educación entrarían en crisis. En Neuquén, la infraestructura es la condición para que la economía funcione sin romperse por cuellos de botella que terminan limitando el crecimiento y pagándose con más inflación local y más desigualdad.

**Tercero**, un aumento previsible de pobreza e indigencia. Porque cuando se corta el auxilio social en un contexto donde la canasta básica sigue siendo el umbral de supervivencia, **la pobreza deja de ser una discusión abstracta y se multiplica en la realidad cotidiana.**El propio INDEC muestra que, aun con Neuquén mejor que el promedio, el problema existe; la diferencia es si el Estado amortigua el golpe o se retira.

**El fondo de la cuestión es político.** El gobierno nacional eligió demostrar “fuerza” recortando donde más duele, presentar la caída del gasto de capital como triunfo moral y tratar la inversión pública como si fuera prescindible, aunque lo que recorta en los hechos sean viviendas, rutas, hospitales y energía.

**Un Estado imperfecto vale más que el abandono.**

El contraste se vuelve más tangible cuando emergen **crisis concretas**: los incendios que afectaron a parte de la Patagonia expusieron la debilidad de un Estado nacional que llegó tarde, con recursos limitados y sin conducción visible, mientras las comunidades locales y los gobiernos provinciales debieron sostener la respuesta con medios propios.

**Ese tipo de episodios muestra la diferencia entre un Estado que se retira y uno que, aun imperfecto, permanece.** Aplicar en Neuquén el “modelo Milei” no sería una reforma ni una modernización: sería una demolición social cuyo costo real no pagarían los funcionarios que celebran el ajuste, sino las pymes productivas generadoras de empleo, los trabajadores, los desocupados y quienes hoy ya viven al límite.

En definitiva, la sociedad neuquina —que, con altibajos, ha vivido en condiciones distintas al promedio del país— conocería cómo es vivir bajo el llamado “***milagro anarcocapitalista***”. Y la pregunta es si, como sociedad, una vez que crucemos esa línea, habrá retorno.

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